La belleza está en el interior
Y para demostrar que mi gato es el más bello del mundo, aquí tienen una hermosa radiografía de su pectoral y su trasero. Sublime.
En las últimas semanas Baldomero ha estado un poco pachuchillo, vomitando prácticamente a diario. Así que la semana pasada le llevamos al veterinario y le hicieron análisis, radiografías y pruebas de tiroides. Todo con tal de saber qué es lo que le causaba malestar y ponerle fin a ese bastardo motivo.
Hoy han llegado los últimos resultados. La parte positiva: no se ha comido nada raro (así que no tiene obstrucción) y tampoco tiene hipertiroidismo. La parte negativa: tiene una enfermedad renal crónica, aparentemente algo muy frecuente en el mundo felino, pero que le causa náuseas y vómitos. Está en fase 2 y, a pesar de que nunca desaparecerá, es posible que logremos frenarla. Eso sí, tendrá que tomar pastillas por los restos y su dieta pasará a ser más suave (para gatos con digestiones difíciles).
Así que, visto lo visto, díganme que mi gato no es el más guapo del mundo. Y vaya interior más divino.














