Dicen que este es el verano en que por fin adelgazaré

¿No te gusta la sopa? Pues toma dos tazas. Durante tres meses Zelestina se desprende de una parte de sí misma para contar cómo perder kilos sin estar de mal humor en El verano en que por fin adelgacé.

Estoy por mi segunda semana, y no me ha ido nada mal. Ya he perdido dos kilos… aunque, claro, después de este viajecito en que me encuentro sumergida, me pregunto si superaré la tercera semana con éxito. ¡Que la comida francesa está hecha a traición!

No dejen de añadir el blog a sus favoritos. Serán tres meses en los que yo viva con el corazón en un puño (y una fruta en el otro).

Ilustración de Yasenzz.

The best is yet to come…

Hace poco leí un tuit de un triunfito español (no, no Bisbal) que daba las gracias y recordaba a sus fans que “lo mejor está siempre por llegar“.

¿Es verdad? Eso significa decir que nuestra vida no es todo lo estupenda que podría ser y, permítanme fardonear, yo creo que la mía en muchos aspectos lo es. Hasta me atrevería a decir que ya me ha pasado alguna de las mejores cosas que me podrían pasar. Sí, este saquito de hormonas tiene una semana de lo más feliz.

Claro, seguro que me quedan millones de cosas estupendas pero… ¿lo mejor? Y, dejando de centrarlo todo en yo-yo-yo… ¿a partir de qué edad decir eso podría ser incluso un insulto?

Vale, sé que le estoy dando yo muchas más vueltas de lo que el triunfito hizo cuando lo tuiteó. Al fin y al cabo… ¿cuantas tonterías no son material perfecto para tuitear?

PS: Aprovecho para comentaros que podéis seguir todas mis tonterías 24/7 en twitter: @palomaabad.

Foto de Life Through The Lens.

Es viernes (no words)

(Un paso más cerca del fin de semana… pero me voy corriendo a trabajar).

Los blogs unfriendly

Últimamente estoy empezando a reflexionar sobre lo sobre-protegidos que (algunos de vosotros) tenéis a vuestros blogs. Que parecen mi gato. Hombre ya. ¿Por qué tengo que pasar por tantas fases para dejar un simple comentario?

No me gusta tener que “firmar” con mi usuario de Google. Porque si, de repente me queréis buscar de vuelta… ¡acabaréis en celestina-no-cocina, que lleva años muerto!

Tampoco me gusta escribir un comentario, identificarme, tener que escribir después una palabra para demostrar que soy real (¡que soy real!) y al final acabar en un buzón del tipo “pendiente de moderación”. ¡Si vas a moderar los comentarios… no me hagas una tortura china primero!

Así que… en algunos he dejado de insistir…

¿Soy demasiado gruñona?, ¿Vosotros cómo lo veis?, ¿Sufrís las hemorroides en silencio o no?

Las historias de Peyote

Tenéis que conocer Diarios de Nepomuk, uno de los blogs mejor escritos que me he encontrado en este 2011. Lo lleva un chico que tiene varios TRES gatos y vive en una casa compartida de la que se quiere mudar.

El caso es que uno de sus gatos, Peyote, es malo hasta la saciedad (a pesar de haberle castrado), y le tiene frito. O no. Me ha recordado mucho al mal año que me dio Baldomero en 2006 (cuando tuve que comprar hasta tres cables de portátil de MAC). He aquí un extracto de su último post. Risas aseguradas.

Si por lo menos no fuera tan simpático el maldito… si no fuera tan dulce, tan divertido, tan sociable, tan mimable… al menos me quedaría el consuelo de ahogarlo en la bañera sin el más mínimo cargo de conciencia. Pero no. Encima es mi favorito, el muy cabrón. Que no necesita más que mirarme con ese hocico de rata chunga que tiene, para que se me haga el culo pepsicola. Y claro, así va el mundo… Dividido entre cabrones encantadores y gilimemos que nos dejamos encantar.

Foto de Cuba Gallery.

Con globos amarillos

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Llegué esta tarde a casa y la portera me recibe con una sonrisa: “Tengo un paquete para ti”, me dice. Entra en el cuartito donde habitualmente guarda mis envíos (soy una e-shopper más que confesa, y ELLA LO SABE) y aparece con una pequeña cajita negra de la que salen dos globos amarillos de helio. Mi sorpresa es mayúscula.

Abro la cajita en su presencia porque, claro, no le voy a hacer guardármelo todo el día y luego dejarla sin el gustito de saber qué es eso con globos que el mensajero le pidió encarecidamente proteger con su vida. ¡Era un libro!

oookkkkk

Tardo dos minutos en hilarlo todo. Un DM por Twitter, un mail con mi dirección et voilà… la primera novela de Paloma Bravo, La Novia de Papá (que tiene su propio twitter), está en mi salón (al lado del perro que JFK, ese artista, pintó) varios días antes de salir a la venta oficialmente.

Todavía no me he puesto con él, pero ya me gusta por dos factores que, casualmente, no tienen nada que ver con su contenido:

1. Por fin un libro español tiene una cubierta apetecible. He dicho.

2. Ya era hora de que un autor español utilizara las redes sociales para divulgar su obra y favorecer el ruido previo a su lanzamiento. ¡Bien hecho, tocaya!

En breve os cuento qué me ha parecido. Muy en breve. Lo prometo.

La resaca de la celebración

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Como en buena casa de vecino, comparto también las sobras del cumple de Zelestina… y abro micrófonos para quejas y sugerencias.

No se me atraganten, mis queridas lenguas viperinas. :)

Fotografía de Divisal.

Seis

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Sí, ha llegado esa fecha del año en la que celebro que Zelestina sigue viva. El año pasado contaba que ya le iban cayendo los dientes de leche, pero este año no estoy muy segura de haber madurado mucho esa dentadura. ¿Será Zelestina eternamente joven?

Sea como fuere, los cumpleaños son necesarios. No sólo se celebra un año más de vida (¡con lo maravilloso que es seguir viviendo!) sino que también se convierte en una de esas pocas ocasiones (junto con el fin de año, la navidad y las vacaciones) en que el cuerpo pone el freno de mano y reflexiona. Es justo y necesario. Para continuar con buen pie.

Mis reflexiones sobre éste, mi blog favorito, no son tan positivas como debieran. La falta de tiempo me han obligado a descuidarlo. Y eso está muy mal por mi parte.

Pero paso de darme reprimendas públicas… ¡que para eso soy mi propia jefa! Hoy lo que el cuerpo me pide es FESTEJAR! :)

¡Larga vida a Zelestina!

Foto de Zana Khan.

Siendo infiel

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No he dejado de bloguear. Simplemente lo he dejado de hacer en Zelestina. Pero tranquilos, es sólo momentáneo y no me planteo (ni por una milésima de segundo) parar mi alter-ego cotilla. Para quienes crean que no estoy ya nada on-line (ni off-line), que le echen un ojo a estos posts:

+ El viernes fui a una cata de vodkas con Grey Goose. Hip Hip.

+ Cuando estuve en París me volví a rendir ante Yves Saint Laurent.

+ Y hace un par de semanas me quedé dormida en un tratamiento de belleza (porque, ya lo dicen por ahí, la belleza cansa, y a mi me tenía muerrrta).

Ya véis, polifacética que es una. Y lo mejor es lo que no cuento. Os dejo con las ganas. Por cierto, de esta no pasa: mi próximo post, sobre un libro.

Imagen de Ponygraph.

Bazaar sigue creciendo

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Ay mis queridos. El otro día me regañaron. ¿Por qué? Os preguntaréis. Pues por no hablar lo suficiente sobre mi trabajo por aquí. La verdad es que el regaño no fue tal, pero sí que me sirvió para reflexionar…. ¡Es verdad, casi no os he contado lo que hago en Harper’s Bazaar (Bazaar para los amigos)!

Si cogéis una revista, con tan sólo ver la mancheta editorial me podréis ubicar como redactora de belleza y actualidad pero, como en cualquier mediana empresa, al cargo principal se van sumando otros y otros y otros… y acabas liada toda la tarde en una marea de actividades diversas en las que no hay descanso ni aburrimiento posible.

A día de hoy la belleza es lo que está ocupando mi mañana. Una marea de cremas se apoltrona debajo de mi mesa, a espera de ser fotografiadas, colocadas en página y, casi al final, redactadas. Desde luego no tengo olor a pies. Y todo esto lo desarrollaré más detenidamente en sucesivos posts.

A mediodía comienza la relación con USA. Ellos llegan más tarde al trabajo, pero con una energía arrolladora. Mails van y mails vienen durante toda la tarde. Fotografías, textos, derechos, cesiones…

También por esas horas comienza mi relación “confidencial”. No es que tenga un affaire extramatrimonial (uys, ¿puede sonar más rancia una frase?), es que dedico rato a buscar posibles temas para la sección “Confidencial” de la revista, que se centra en la actualidad, diseño, arte, gastronomía, etc. Y, claro, luego trato de ejecutar los que se aprueban. Hoy mismo entrevisté a ______ (como que os lo voy a decir… no vaya a ser que alguno sea una Voguette camuflada).

Y, por supuesto, saco ratitos para tener al día el grupo de Facebook, la página de fans de Facebook y el Twitter de Bazaar. Siempre pensando en acabar de preparar la retahíla de blogs que pronto serán presentados y de los que, estoy segura, os haréis fans inmediatos. ¡Tendrán tanta alma!

Todo ello sazonado al gusto por cualquier marroncillo (del camel al chocolate) que puede caer en cualquier momento. Rápidamente se oye la palabra “Abad”…

Y la felicidad… indescriptible.

PS: Sí, los libros los encontré… podré ir este viernes a que Bob Pop me firme un ejemplar en el Círculo de Bellas Artes. Una que es fan.

Ilustración de Little Doodles