Mi nueva aplicación favorita: Sleep cycle

Hace unas semanas que descubrí Sleep Cycle y me tiene fascinada. Es una aplicación con despertador para el iPhone.

La teoría es que te despierta paulatinamente, con música agradable, en el momento más ligero de tu sueño. Y que te levantas de un modo totalmente natural.

Durante toda la noche hay que dejar el iPhone en el colchón y va midiendo la profundidad de tu sueño, haciendo una gráfica excelente para cotillas como yo. Os prometo que jamás pensé en necesitar ver al día siguiente la gráfica de mi sueño, pero desde que conozco la aplicación es lo primero que hago a diario.

Bueno, no os engaño, estos días que estoy en casa ajena no la he usado. Pero no porque no quiera, sino porque no tengo enchufe cerca de la cabecera de la cama y se me hace imposible…

Otro motivo por el que me apetece volver pronto a casa. Home sweet home.

Foto de Big City Dreams.

Baldomero (sigue siendo) el asocial

Se cumple hoy una semana desde que nos mudamos a casa de mis tíos por obras en casa. Lo que más temíamos era la falta de socialización felina de Baldomero ante su inminente encuentro con otros tres gatitos.

Efectivamente, nuestros miedos se convirtieron en realidad: Baldomero pasa de entablar cualquier tipo de relación con sus congéneres. De hecho siempre tiene un bufido preparado, por lo que pueda pasar. Y los otros, que son más salaos que las pesetas, no dejan de intentar saludarlo. A pesar de que él siempre tiene una mala respuesta en la boca.

Por la casa camina con miedo (pero fingiendo mucha seguridad) y a la mínima, bufa y pone cara de león de la Metro, justo antes de volver corriendo al cuarto de dormir. Un cuadro.

Así que casi siempre pasa el tiempo en nuestra habitación, donde se siente seguro. Ahí tiene su comida y algunos pasatiempos. No da muestras de necesitar explorar mundo (debe ser muy terrorífico allá afuera…), y está llevando el auto-enclaustramiento bastante bien.

Ya lo habíamos hablado: a mi gato no le gustan los gatos. Es un hecho.

Y así va a ser la mesa de “trabajo”…

Ya os enseñé como será el ático de nuestra casa de campo. Y no quiero dejar mi inspira-ensoñación a un lado.

Hoy toca enseñaros cómo podría ser ese rinconcito de estudio-trabajo imprescindible para que yo me mude a cualquier sitio (sobre todo a lugares donde me autoprohiba trabajar). He encontrado una foto que me ha gustado mucho (menos por el desenfoque onírico) y no quería dejar de compartirla. ¡Con tiara incluida!

Parece que sí, los viernes son de inspiración.

Foto de Vintage Indie.

Big changes are coming…

He tardado un par de meses (siendo indulgente conmigo misma), pero finalmente mañana comienzan las obras en nuestro baño.

En casa ya está todo recogido y nuestras maletas listas para digievolucionar en casa de mis tíos durante unos días (según los albañiles una semana, ya veremos).

A JFK y a mi no nos importa demasiado. Agarrar trapitos y cambiar de hogar es algo que hemos hecho muchas veces, pero Baldomero está a punto de vivir una nueva experiencia en su vida: se va de okupa a una casa con tres felinos más.

¿Cómo llevará dejar de ser el rey del hogar a convertirse en un simple gato de raza común europea entre una manada de Bosques Noruega? De lo único que puede presumir es de tener un twitter poco actualizado (pero con casi 200 followers) y que aparece junto al gato del Doctor Maligno cuando googleas en Imágenes “Baldomero Gato“. A ver si les hace entrar en razón de lo cool que es. Eso o se convierte en outsider.

Ático inspirado

Aquí una pequeña inspiración para cuando JFK y yo seamos tan ricos que podamos tener una casa en la montaña. Prometo que os invitaré a dormir en nuestras hiper-bien decoradas habitaciones.

El ambiente será exquisito: chimenea, infusiones humeantes, todo de madera y calentito mientras fuera nieva…

Costumbres maravillosas: postcards

Siempre que JFK y yo enviamos un regalo a alguien a través de otra persona (o por correo convencional) me tomo la preocupación de escribir una nota a mano.

Ya que no lo voy a decir en persona, por lo menos que sepan por escrito lo mucho que me apetece que tengan lo que les enviamos. Huelga decir que siempre lo hacemos con gente a la que queremos muchísimo y a la que esperamos que le haga ilusión recibirlas.

Hace un par de meses me volví loca buscando a través de internet nuestras propias postales (acabé por comprar un set no-tan-maravilloso pero de oferta en Ording&Reda un día que pasaba).

Ahora, casi por sorpresa, acabo de descubrir la tienda Sweet Harvey. Tienen postales en clave de humor, totalmente románticas, cariñosas y expresivas o mi favorita (aunque no creo que encontrase necesidad de usarla), la que anuncia una mudanza. Eso sí… ninguna con el fin que JFK y yo necesitábamos (me quedo tranquila).

¿Qué os parecen?

Un nuevo geranio en la familia

Además del geranio que sobrevivió del verano pasada (a vuestra izquierda), os presento al nuevo inquilino de mi jardinera: otro geranio del mismo color pero, como podéis comprobar, con muchísima más vida.

Es un nuevo reto (casi una obsesión): ser capaz de mantener mis propias plantas. Ya sabéis que estoy en proceso de salvar a un romero, que estaba a punto de morir por mis propias manos (lo he plantado al lado del segundo geranio, a ver qué hace con su vida comatosa.

Mientras tanto, me inspiro con la estética impoluta de las macetas ajenas. Y pienso… ¿llegaré alguna vez a eso?

So proud of my boy

Ya sé que corro el riesgo de que alguno de vosotros venga a casa y trate de raptar a Baldomero. Lo conocéis tan bien que estoy hasta tranquila pensando que le daríais una buena vida… :P

Pero cómo se me cae la baba con el felino. Y no os cuento a JFK. No sé qué será de nosotros si algún día tenemos hijos.

Operación Salvar al Romero (OSR)

Hace un mes más o menos llegó, en perfecto estado de salud, este pequeño romero a casa. Tiempo más que suficiente como para que se haya puesto de esta guisa. Tristón como la mirada de un Basset Hound.

¿Alguien sabe cómo tratarlo? Por de pronto lo he trasladado a la zona de plantas delicadas: la cocina. Allí le hará compañía el aloe vera, que se va salvando (aunque no sé muy bien cómo).

Pues bien, se admiten consejos… como si le tengo que hacer el boca a boca. Estoy en plena OSR.

Yo tambien soy (un poquito) neurótica

Hablaba el otro día con JFK de cómo mi manía de hacer todo según un ritual perfectamente establecido (dando cero pie a la improvisación) se me está yendo de las manos. Al menos en lo que al hogar se refiere.

Por eso me hizo mucha gracia encontrar estas ilustraciones, bastante representativas de mi estado. Aunque, claro… colocar la comida de manera armónica es el menor de mis problemas.

Lo mío es ubicar todo en el mismo orden (platos en el lavavajillas, ropa en la lavadora lavadora, calcetines en los cajones, vasos en la estantería y POR SUPUESTO el rollo del papel higiénico). Os sorprenderían mis miserias y padeceres de maruja…

¿Alguna manía doméstica anyone?

Imagen de Soyneurotico vía Cuartoderecha.