Sex and the city: get carried away…

Ayer estuve en el cine (V.O.S, por favor) viendo la continuación en 35 mm de la serie de la HBO Sex and the City. La mayor conclusión a la que pude llegar es que las FANS con mayúsculas no se sentirán decepcionadas, ya que la película no es ni más ni menos que un capítulo de más de dos horas (o el resumen de una temporada cortita), a pesar de que esto sea un contra para Federico Casado Reina, crítico de LaFilaCero.

Millones de prendas de ropa pasan por delante de las más fashionistas y amantes del outfit imposible como una sinfonía de la haute couture internacional: Lanvin, Carolina Herrera, Louis Vuitton, Oscar de la Renta, Christian Lacroix, Vivienne Westwood, Manolo Blahnik o Christian Louboutin desfilan por los delgados cuerpos y callosos pies de las cuatro neoyorquinas de corazón que protagonizan la cinta.

Uno de los momentos con más guiño hacia los conocedores de la moda es cuando el propio André León Talley (un hombre con tanto o más peso en la Vogue americana que la propia Wintour) está presente en el photoshoot que le hacen a Carrie con millones de vestidos de novia imposibles para la Vogue.

Por lo demás, poco fallo puede tener una película que ni siquiera tiene que arriesgar en desarrollar unos personajes que han tenido 6 temporadas completas para ir desarrollándose y conformando sus propias fuerzas y debilidades. Quien fue a ver la película sabía perfectamente a lo que iba, obviamente en busca de la continuación de una serie que supo a poco (y no supo ser plagiada).

Yo aseguro que salí encantadísima (a pesar de mi poca afición por determinadas marcas y vestuarios que salieron)… I got carried away.