Hay un país en el mundo

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Lo peor de estar sólo nueve días en Santo Domingo es no haber tenido tiempo de visitar un motel (tengo una curiosidad extrema por saber de qué van esos locales de placer rápido con ambientes internacionales), no haber comido sushi de platanito en Yokomo Sushi, no haber desayunado en Marocha (omaigá!) ni haber visitado el Alcázar de Colón.

Lo mejor de estar nueve días en Santo Domingo es haber podido asistir a la boda de Erwin, hacer un road-trip familiar a Terrenas, ver cómo los amigos se aparecen e insisten en contactarnos aunque nosotros fueramos un desastre al teléfono móvil, desayunar mangú a diario (man, this is good!) y coquetear con la idea de querer mudarme al lluvioso trópico.

Y sin duda, el hecho de que volveré a vivir situaciones similares es lo que se lleva la palma. ¡Tengo una familia, y un país que me maravilla (y me asusta a partes iguales) a 14.000 km de mi casa! Muchas gracias a todos los que han hecho que esos 9 días hayan sido FANTASTICULARES.

Dominicana es único. Ya lo anticipaba Pedro Mir… Hay un país en el mundo, colocado en el mismo trayecto del sol. No dejen de leer el poema entero.

El placer de la cocina

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Acabo de ver Julie & Julia. Una película inspiracional sobre una escritora que se propone como reto (para no dejar de escribir) comenzar un blog y hacer en un año todas las recetas del libro de la chef americana Julia Child (interpretada impecablemente por Meryl Streep). La historia es muy Hollywood, así que se pueden imaginar la trama y el desenlace ustedes solitos :)

El caso es que la chica, Julie, me dio un aire a mi mismas. Salvando las muchas distancias y aspiraciones vitales. Uno de los motivos por los que nació Zelestina fue para nunca dejar de escribir. Por muchas payasadas que fueran. El objetivo era unir palabras. En todo lo demás no me siento identificada… pero como me encanta comer (a la vista está), siempre me quedo obnubilada con las películas de comida que, encima, me ponen el gusanillo de querer cocinar mejor.

Oda silenciosa a Susan Spungen… la maquilladora responsable de que el Boeuf Bourguignon a La Julia Child tuviese la pinta más apetitosa posible.

Imagen de MsBlueSky.

Y tú, ¿comes fuera?

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Esta mañana La semana pasada abrí el periódico y me encontré con la noticia de que los españoles comemos fuera entre semana y cada vez peor, abandonando la tan alabada dieta mediterránea.

¿Es eso cierto? Qué os voy a contar yo, que prácticamente no salgo a comer. Todos los fines de semana, religiosamente, preparo mi comida para los cuatro cinco días a la semana que almuerzo en el trabajo. Siempre es un tándem: verdurita+carne o verdurita+verdurita. Y de postre: yogur desnatado con fibra. Yeah! Que me hablen a mi de dieta mediterránea.

No sólo me sirve para no gastar dinero innecesariamente, sino también para evitar comer toda esa grasa (que, por otra parte, de vez en cuando es necesaria) que sirven en los menús del día de aquí y de acullá. Así que, sin que sirva de precedente, ¡arriba el tupper como método para seguir comiendo sano!

PS: Pero que nadie nos quite una cenita o dos al mes en un restaurante chulito y con el mejor vino y compañía.

Ilustración de Silvia Stella

Y ahora… ¡a por el cochinete!

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Ya en su día os conté que los chicos de Cucharete (Restaurantes en Madrid) estaban tramando una gorda organizando el primer Chuletón&Blogs de la historia de España, pero hoy lo que os tengo que decir se sale de la página de tan gordo que es: ¡¡¡¡EL PRIMER COCHINETE DE CUCHARETE ya está en camino!!!!

Las reglas para poder asistir (hay 40 jugosas plazas) son fáciles: publicar un post avisando de que tan magno evento tendrá lugar en El Pedrusco de Aldealcorvo el 27 de octubre a las 21h y que será totalmente gratis para todos aquellos que se ganen una plaza.

Además, dentro del post (y tal y como yo estoy a puntito de hacer) es preciso comentar cómo cocinaríamos el cochinillo según la temática del blog. ¡Sí que lo han puesto complicado para ganarse una plaza! Allá voy, a ver si me la gano:

Estimados Cucharetes, Zelestina cocinaría el cochinete al más puro estilo casero, con todo el mimo y cuidado que el animalillo (y ese vino que acompaña, Vega Privanza Crianza 2005 Vendimia Seleccionada, que ya puedo oler y degustar) requiere.

Así, el mimo que pongo en este site (un auténtico blog mimado y casero), se trasladaría a la leña con el cochinillo, que se doraría oyendo las más dispares canciones populares como aderezo… ¿o es que se creen que el cariño no hace una buena cocina? Mucho mejor que las mejores recetas de Simone Ortega.

No tengáis duda de que el cochinillo acabaría cocinado con una gran sonrisa, feliz de haber sido tratado como un auténtico rey de cochinetes por este insigne blog, que ahora, gracias a vosotros, ha descubierto que hasta puede cocinar.

PS: No puedo sino estar enamorada de la palabra cochinete, con tanta fuerza y tanta rima. El cochinillo estará rico… pero el cochinete ¡¡¡va a estar mejor!!!

PS2: Ya estoy aprendiendo más canciones populares, por si me gano la plaza mantener alto el nivel de la fiesta :)

No digo ná y lo digo tó

Cucharete (la web referencia para buscar restaurantes de Madrid) me ha confirmado esta misma semana que el próximo martes me pondré las botas de chuletón y vino en el I Chuletón&Blogs.

¡Allá vamos!

Las dietas no son tan malas

De verdad: no hay que pasar hambre para adelgazar. Basta reordenar el horario de las comidas, dejar de comer “comida basura” y un par de cosas más, el caso es ponerle interés e intención y, sobre todo, hacerlo por uno mismo, por la salud, por el bienestar y, por qué no, por la estética (que un croissant no arruine tu belleza)…

Hace ya casi 3 meses que me apunté al Natur House y en ese período de tiempo casi he bajado 10 kg. Vale que tres semanas me las pasé de vacaciones (sin dieta, claro), por lo que es como si hubiera estado dos meses. Además, he aprendido a distribuir mi alimentación diaria en cinco comidas e incluir en la comida y la cena un plato de verdura y uno de carne/pescado. Es muy fácil, saciante y vicioso. Ya no quiero comer de otra manera, me gusta mi alimentación tal y como está, por lo que agradezco el haber ido y conseguido pautas nuevas.

Es como un reaprendizaje de todo el sistema de comidas que fui minando con bombas (léase pizza, pasta, hamburguesa, croquetas…) durante la carrera y mi independencia familiar. La vida de estudiante nunca fue buena para una dieta saludable, a no ser que vivas en casa de tus progenitores, donde la alimentación no depende de ti (según la madre que tengas puede cebarte o limitarte todo alimento).

He empezado a explorar the dark side of the moon y sí, me gusta.

Foto de Redcipolla.