Buena-Noche-Buena

Ayer mismo llegué de Galicia de pasar un par de estupendos días con mis seres más queridos. Ese es para mí el gran valor de estas fechas: poder reunir a la mesa a las personas con las que te gusta compartir tu tiempo…

Madrid sigue siendo la ciudad de mis amores y no creo que pudiese volver a vivir la vida rural, pero qué bonito es volver asiduamente y dar un achuchón a mi familia. Tengo las pilas del amor cargadas a tope. Ésa es mi navidad.

Ilustración de Yara

L’amour…

Y nosotros, que ni siquiera celebramos el día de los enamorados, no podemos evitar felicitar el amor en días como hoy.

¿Demasiado romántica? Ya saben que, a veces, peco de eso.

Ilustración de Fifi Lapin.

Al cumple de la abuela…

Mi abuela está de cumple (setenta y muchos…), así que hoy nos juntaremos en casa de mi tía toda la familia del lado de mi padre a celebrar todos esos años y muchos más.

A pesar de que a la mayor parte de gente que conozco no le gustan estas reuniones familiares masivas (seremos 17 personas, ni mucho ni muy poco), yo me lo paso increíblemente bien. Hay muchos miembros de mi familia a los que no vería de no ser por estos eventos esporádicos, así que cumplen su función: socialización familiar.

Además, siempre es un placer volver a juntarse con tus seres queridos, ¿no?

El viernes te mimo, Baldomero

Necesito descansar. Quiero un día sepia en mi vida, en el que no pasen demasiadas cosas, pueda estar en casa tirada viendo una peli, acariciando al gato o discutiendo sobre la enésima cosa absurda con JFK…

Quiero que venga pronto un día de vacaciones en el que mi máxima preocupación sea descongelar el pollo para la comida o decidir qué ensalada me pido en el FH… quiero un día tranquilo pronto, que soy adicta y tengo mono.

Este viernes será, tras salir del trabajo, mi día de descanso. Hay que planearlo así porque si no no sucederá. El viernes no existo. El viernes te mimo, Baldomero, tirada en el sofá con un libro y un tecito, disfrutaré de tus ronroneos y cabezazos en busca de amor repentino.

Ilustración de Birds&Trees

Algo tan tonto como el amor

Hay días en los que te levantas y hasta la peor cosa que te pueda ocurrir es maravillosa, porque estas enamorada y la vida te sonríe. Cuando hay alguien te que quiere (y que se dejaría cortar la mano izquierda por tí), las agujas de tu reloj se vuelven locas y empiezan a bailar el charlestón. ¡La vida es una fiesta de brillantina, confetti y borrachera de besos!

Hoy estoy así, como con hormiguitas por el cuerpo que recorren un camino que se saben de memoria (hace más de tres años que recorren el mismo camino los días pares), y me gusta la cosquillita que me hacen, me gusta estar en mi nube extrañamente romántica.

Ilustración de Lilie Melo.

Nunca fui tan feliz.

Carta abierta a JFK…

Hoy te hablo directamente a ti, querido hombre que pueblas mis sueños, pesadillas y casa de ropa sucia y botellas vacías. Lo mejor es sacarte a la luz, adorado macho que gruñes y procrastinas cada vez que tienes que doblar la ropa (esa misma que yo pongo en la lavadora, tras separarla por colores, todas las semanas sin que nadie me lo pida), que sufres lo indecible por sacar los platos limpios del lavavajillas, que ni se te ocurre fregar un tenedor si no te lo exigen desde dirección.

Estimado graciosete, que aseguras contar con la presencia de un mágico “duende” en casa que va recogiendo los desechos de tu desorganización cotididiana, aprovecho para comentarte que acabo de despedir toda humanidad y solidaridad con tu ropa sucia, platos sin lavar y botellas de agua vacías… ¡ahí te las apañes!

Esto ha durado ya mucho tiempo, y el “estoy tratando de mejorar” y “lo voy haciendo poco a poco” suenan ya a discursos rancios y apolillados de votante del PP. Querido mío, tu casa se ha convertido en tu peor enemigo sin que te hayas dado cuenta. A partir de hoy es Esparta. Y, créeme, vas a tener que aprender a organizarte y tendrás que empezar a mejorar de verdad si quieres sobrevivir, porque no vas a tener ni una mínima ayuda.

Dicho esto, estimado joven despegado del mundo, también te confirmo que no te recordaré más cumpleaños, ni te diré medio mes antes que va a ser mi cumpleaños, ni siquiera te aseguraré haber hablado con tu hermano para que sepas que todo en su vida está bien. Tus relaciones sociales que sean tuyas, a ver si te las trabajas.

Y no te lo tomes a mal… pero ya es hora de que tú, pequeño pajarillo agazapado bajos las alas de esta mamá adoptiva, empieces a volar por tí mismo sin la seguridad de que alguien va a estar ahí para ser tu criada, amiga y chica para todo.

Te quiero mucho, querido, pero no más que a mi y estoy harta de ser tu criada, relaciones públicas y tu conciencia. Tú no me devuelves ni la mitad de eso. No tengo ni criado, ni RRPP ni nadie me recuerda que tengo que ir a renovar el DNI. Vamos a buscar la paridad…

PS: Estimados lectores, veamos cómo funciona el sistema de racionamiento hogareño… ¿Cómo se las apaña un hombre sin ayuda femenina? Más en próximos capítulos…

Ilustración de Criminal.

Vacaciones, parte 1

Mañana empiezan “oficialmente” mis vacaciones (aunque llevo sin trabajar desde el jueves pasado), ya que tomo un avioncillo hacia casa: miña terra galega.

Serán cinco días los que pase rodeada de familia, buena comida, playas históricas y truchas de río. ¿Quién puede pedir más?

Baldomero pasará unos días de rodríguez, pero a él eso le gusta, ya que puede destrozar la casa a su antojo y dormir encima de la mesa del salón, entre otras gamberradas (esta es mi coraza para no decir que me da una peniña que me muero al dejarlo solo).

El lunes por la noche aterrizaremos de nuevo en Madrid. El martes tengo una agenda apretadita. El miércoles llegará la segunda parte de las vacaciones…

In the meanwhile… disfrutaré del absoluto silencio de Rúa, un estupendo pueblo desconocido (no aparece ni en Google Maps, ni en los GPS…).

Ilustración de Seasprayblue