Teorías insostenibles: odio el cine argentino

No todo en la vida es racional (thank God!), y una de mis irracionalidades más preciadas es mi profunda pereza a enfrentarme con películas argentinas. Me entra un sopor automático, que me empieza a poner de mal humor y me impide disfrutar de nada durante 1h30m (o lo que dure la chapa).
Y, la verdad, no lo puedo justificar de una manera racional. Si dijese que el cine argentino es malo a rabiar los doscientosmilmillones de críticos que hay en España (entre bloggers, periodistas e infiltrados) se echarían la mano a la cabeza. Sobre todo porque seguro que han visto muchos más filmes que yo –que ni lo intento. Así que tendré que tratar de justificar mi teoría diciendo que no soporto el acento (¡que me pongan insulina antes de cada pase!), los guiones [de las últimas que he visto] me parecen bastante aburridos (con permiso del beatificado Campanella) y el elenco de actores es… “poco variado” (¿no odia el gremio a Ricardo Darín por su genialidad y capacidad para acaparar todos los papeles?).
Eso sí, como en toda gran teoría insostenible… hay joyitas que me callan la boca ipso facto. Entre mis películas favoritas de todos los tiempos está Moebius (1996), un trabajo grupal de estudiantes de cine. Argentina, of course.
Y vosotros… ¿tenéis una postura manifiesta?
PS: A mis amigos argentinos: no os lo toméis personal. A mis enemigos argentinos: por favor, tomároslo personal.
PS2: Y todo surgió tras ver “El secreto de sus ojos“. Ya podéis destriparme en los comments. Yo misma me lo he buscado.
Fotografía de Lafabe.









