
1. Explorar mis chakras por primera vez. Parece que todo correcto (inteligencia, bondad, equilibrio general…) excepto la zona del estómago/ovarios. Ahí tengo un lío que me han dicho cómo resolver. Os haré saber, porque me ha resultado de lo más interesante y quiero estar en perfecta armonía.
2. Viajar en avión una vez más para corroborar que puedo hacer de un contra un pro: el tiempo que uno pierde (en comparación con otros medios de transporte) se tradujo, en mi caso, en más de 100 páginas leídas de Happiness. Ya me va enganchando, pero ha costado.
3. Recibir una llamada de alguien que soy fan. Muy fan. Y venirme arriba. Corroborar que mantengo una estrella, aunque la tengo que cuidar más.
4. Comer calçots por primera vez, y en Besalú. Experiencia completa y maravillosa.
5. Bañarme. Es algo que sólo hago cuando voy de viaje, porque en casa nada más que tengo ducha. Es como un ritual de la viajera habitual. Baño hirviendo justo antes de dormir. Placeres personales.
Foto: British Photo.