The best is yet to come…

Hace poco leí un tuit de un triunfito español (no, no Bisbal) que daba las gracias y recordaba a sus fans que “lo mejor está siempre por llegar“.

¿Es verdad? Eso significa decir que nuestra vida no es todo lo estupenda que podría ser y, permítanme fardonear, yo creo que la mía en muchos aspectos lo es. Hasta me atrevería a decir que ya me ha pasado alguna de las mejores cosas que me podrían pasar. Sí, este saquito de hormonas tiene una semana de lo más feliz.

Claro, seguro que me quedan millones de cosas estupendas pero… ¿lo mejor? Y, dejando de centrarlo todo en yo-yo-yo… ¿a partir de qué edad decir eso podría ser incluso un insulto?

Vale, sé que le estoy dando yo muchas más vueltas de lo que el triunfito hizo cuando lo tuiteó. Al fin y al cabo… ¿cuantas tonterías no son material perfecto para tuitear?

PS: Aprovecho para comentaros que podéis seguir todas mis tonterías 24/7 en twitter: @palomaabad.

Foto de Life Through The Lens.

Ático inspirado

Aquí una pequeña inspiración para cuando JFK y yo seamos tan ricos que podamos tener una casa en la montaña. Prometo que os invitaré a dormir en nuestras hiper-bien decoradas habitaciones.

El ambiente será exquisito: chimenea, infusiones humeantes, todo de madera y calentito mientras fuera nieva…

Cuando era pequeña (VIII)

Estaba absolutamente enganchada a The Nanny. La veía en gallego en la TVG (como casi todo: Bola de Dragón, Doraemon…) y me parecía divertidísima. Me llegé a grabar hasta tres VHS de varias horas con capítulos que veía constantemente.

Me fascinaba esa mujer con voz chillona (no descubrí la voz real de Fran Drescher hasta años después, pero el doblaje era sospechosamente bueno) y esos estilismos estrambóticos ochenteros a principios de los noventa, cuando lo que se llevaba era el minimalismo de Armani y Calvin Klein. Era una lucha entre la nanny, Fran Fine (llegada directa del barrio de Queens) y C.C. Campbell (una mujer fría y calculadora, con una carrera de éxitos y cero amigos).

En España llegaron a sacar las dos primeras temporadas en DVD y las conservo con mucho cariño pero, a pesar de que me han contado que al final se casa con Mr Sheffield (¡cuanto odio a Lloyd-Weber!) y tiene hijos gemelos. Fran Fine se lo merece…

Por cierto, sus estilismos vuelven a estar al día.

Previously & After

Un poco de maquillaje y peinado después…

Costumbres maravillosas: postcards

Siempre que JFK y yo enviamos un regalo a alguien a través de otra persona (o por correo convencional) me tomo la preocupación de escribir una nota a mano.

Ya que no lo voy a decir en persona, por lo menos que sepan por escrito lo mucho que me apetece que tengan lo que les enviamos. Huelga decir que siempre lo hacemos con gente a la que queremos muchísimo y a la que esperamos que le haga ilusión recibirlas.

Hace un par de meses me volví loca buscando a través de internet nuestras propias postales (acabé por comprar un set no-tan-maravilloso pero de oferta en Ording&Reda un día que pasaba).

Ahora, casi por sorpresa, acabo de descubrir la tienda Sweet Harvey. Tienen postales en clave de humor, totalmente románticas, cariñosas y expresivas o mi favorita (aunque no creo que encontrase necesidad de usarla), la que anuncia una mudanza. Eso sí… ninguna con el fin que JFK y yo necesitábamos (me quedo tranquila).

¿Qué os parecen?

Pero… ¿de qué os hablo?

De repente me he dado cuenta que los días que hablo de moda y/o belleza entra menos gente a leerme…

Y sin embargo esos son los temas de los que os acordáis cuando pensáis en mi para mesas redondas y grabaciones varias.

No hay quien os entienda. Entonces… ¿preferís que me explaye en mis gustos fashionistas y beauties o mejor sigo hablando de geranios, costumbres felinas y resumiendo películas y libros? No sé qué hacer…

¡Buen fin de semana!

Foto de Zoeelyn.

Me corté el pelo

Y este es el resultado. La verdad es que no se parece tanto a la inspiración, pero es que con la cantidad de pelo que yo tengo… poco más se podía hacer.

Por cierto. Lo he hecho, como siempre, en La gran tijera. Mi lugar favorito de Madrid. Siempre que alguien me pregunta, lo recomiendo (y todavía nadie que haya ido se ha quejado). Miriam es lo más (aunque esta vez me lo haya cortado Arturo).

Deja de preocuparte

Si hasta Salvador Dalí (con todo su ego) lo decía… ¿por qué te obsesionas? Anda, póntelo como fondo de escritorio… ¡y disfruta de la vida!

Buen fin de semana.

Cuando era pequeña (VII)

No me gustaba la palabra bolígrafo. Para mí era boligrafo (acentuando exageradamente la A), y no lograba entender por qué el resto de las personas preferían esa esdrújula endemoniada.

Mis padres tardaron años en hacerme entrar en razón. En hacerme entender que no podía cambiar el acento a mi libre albedrío.

Al fin y alcabo, la RAE está para algo, ¿no?

PS: Confieso que a veces sueño con la palabra “boligrafo” porque me sigue pareciendo total.

Foto de SammyDoe.

Es viernes (no words)

(Un paso más cerca del fin de semana… pero me voy corriendo a trabajar).