Madroños madrileños

Diría que todos los que leéis este blog conocéis la palabra madroño. Quizá muchos sabéis que uno de los iconos de Madrid (junto con su inseparable oso) y otros tantos estéis al corriente de que es un arbusto con fruta comestible.

Lo cierto es que no son fáciles de encontrar. Para conseguirlos hay que recurrir a mercados, porque no los verás en el supermercado de turno. Valiente escudo de la ciudad (claro, tampoco divisareis un oso ni por asomo).

Hete aquí que lo que en la capital es rara avis me lo encontré esta mañana en un puesto callejero de frutos rojos en Aranjuez. Tuvimos que comprar una cajita para inaugurarnos. ¿Veredicto? Muy bonitos, sí, pero totalmente insípidos.

Magdalenas con amor

Hacía mucho tiempo que no me ponía con las manos en la masa. De hecho, a veces dudo de si me gusta cocinar o realmente no. Sea como fuere, me encontré con una receta facilísima en Entre Cacerolas, y me dije: ¿por qué no hacerle a JFK un dulcecito casero para que desayune?

Y estas son las magdalenas que nos han recibido en la cocina durante toda la semana. No está mal. ¿El secreto? Lo dicen siempre: mucho amor.

Diez rincones de mi (nuestra) casa

Autoindulgencia

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Porque de repente me ha dado por publicar demasiadas fotos mías… Puede ser autocomplacencia… ¿o quizá egocentrismo? Me quedo con self indulgence (es lo que tiene pasarse la vida viendo las cosas en V.O., que uno va pillando manías de aquí y acullá).

Que sea lo que sea… No quería dejar de compartir el álbum de fotos que hizo JFK durante el viaje a Ámsterdam. Me encanta.

En familia

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Mientras Marc Jacobs y Lorenzo Martone pasaban sus navidades tostándose al sol de St. Barts (y probablemente replicando sobre lo horroroso de las tradiciones navideñas y lo ideal de evadirse unos días de vacaciones) JFK y servidora nos adentrábamos en mi (nuestra ya) Galicia profunda para celebrar las fiestas.

Pocas tradiciones hay en una casa en que hace años que no entra un árbol de navidad o un espumillón, en que un año (de repente) el núcleo duro decidió hacer rescisión de contrato… por lo que yo tampoco sé exactamente qué es una navidad tradicional. Eso sí, en casa (por tradición) se come mucho y bien.

Durante los tres días que hemos estados en Galicia tuvimos sendos festines carnívoros. El primero de ellos vino de la mano de JFK (creo que es el primer dominicano que hace un lacón en un horno de leña en Rúa). Y de vinitos ricos ni os quiero hablar. Por la mesa de la cocina desfilaban, a ritmo de muiñeira, reservas de Rioja, Ribera y algún Albariño despistado. ¿Merece la pena que mencione, tan siquiera, los postres navideños?

En fin, que la navidad no ha podido ser más maravillosa, la verdad. Comer, beber y rodearse de la gente que uno más quiere no me parece tan mal plan. Ya lo siento por Marc Jacobs.

Y ahora estamos de vuelta en Madrid… tenemos tres días en la ciudad para recargar pilas de cara a nuestro fin de año en la ciudad del amor…

PS: El post de la dieta (ese que Jacobs no tendrá que escribir) os lo prometo para enero ;)

Imagen de Jackie Rueda

Puesto el árbol ya es navidad

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Yo os hago caso, y siempre me decís que el árbol de navidad se ha de poner alrededor del puente de la Inmaculada (aunque se me olvida de año en año), así que hoy ha sido el día indicado para montarlo en casa.

Sigue siendo aquel árbol rosa Schiaparelli, kitsch a más no poder. También sigue incluyendo bolas y reyes de chocolate en su decoración, todo un clásico en mi vida y que, además, dan un buen olor a chocolate en la habitación que ni os imagináis.

La verdad es que, a día de hoy, a mi me encanta la navidad, pero (como todo el mundo) he tenido rachas de no soportarla. Incluso en esas rachas he mantenido la tradición de comprar mis tres reyes magos de chocolate. Indoloras reminiscencias de la infancia que, probablemente, me hacen sentir más segura en este entorno hostil que es la vida adulta.

Tendremos toda la parafernalia decorativa (lucecitas incluidas, pero sin música) hasta el 6 de enero y luego, mientras todos comienzan la dieta post navideña, JFK y yo nos pondremos ciegos a bolitas de navidad, porque no vamos a tener en casa ningún otro dulce típico de la época.

PS: ¿No os parece que los Reyes Magos de chocolate cada año los hacen más feos? No sé, quizá soy la única que le presta atención a su deterioro físico :P

Imagen de nuestra decoración navideña antes de colocarse en el árbol.

Renovando en blogroll

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Confieso que no soy una persona que cuide mucho su blogroll. Lo tengo más que desactualizado el 80% del año porque, como no lo uso, a veces ni me doy cuenta de que puede servir a otras personas a darse a conocer un poquito más.

Este momento es el ideal para que me digáis si queréis aparecer en el blogroll (a lo mejor no os he puesto porque se me ha olvidado :(), si queréis desaparecer, si queréis que os cambie el nombre o hasta que os dedique una jota aragonesa…

Podéis darle un vistacito, ya que estos días he añadido algunos must read que sigo desde hace tiempo (pero como no actualizo el blogroll no los tenía en él).

Para daros unas pinceladas de lo que he puesto, está el Gourmet Esquire (para los sibaritas y golosos), el Blog de BuyVip (de reciente creación pero que se ha convertido en uno de mis imprescindibles), Miss at la playa (lo más cuidado del fashionismo hispano) o La Fragua (la política sin pelos en la lengua).

PS: Acabaré barriendo para casa: he cambiado el enlace del blog de JFK, que no actualiza desde hace años, por su página web en Cargo Collective, en la que tiene colgadas sus animaciones y afiches, un estupendo enlace para pasar diez minutos saboreando su savoir faire.

Fotografía de Angelica Minier.

Llega la familia

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Durante los 15 primeros días de este mes mi casa será un ir y venir de gente, una lavadora constante de cambio de sábanas, un bonito runrún al despertarse, etc.

¡Llega la familia! Todo se revoluciona en esos momentos: ordenar las habitaciones, comprar comida para más gente, preparar un café para varios, pensar en turnos para el baño…

Y en estos diez días que siguen la familia viene por partida doble. Hoy llegó la prima de JFK y su esposo y el miércoles llega, además, mi madre. ¿Les he dicho que me encantan los bullicios? Quizá porque soy hija única y nunca he tenido la oportunidad de vivirlos de primera mano.

Así que, libro de notas en mano, me dispongo a vivir una nueva experiencia familiar durante estos días…

Ilustración de Yuke

Cinco cosas buenas y una mala

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Y es que cuando a una le pasan tantas cosas buenas como las que os he contado últimamente, no se puede dejar de pensar… ¿y cuando va a venir esa cosilla mala que contrarreste tanto placer y tanta subida de ego?

Pues sí, tranquilos que ya llegó. Ya se me bajó el ego y todo el placer de mis esfuerzos de este año. Ahora toca remontar y, lo que es más importante, olvidar esa cosa malucha que ni siquiera voy a mentar. Que ya no existe. Lo que fue ya no es.

Menos mal que hay quien siempre está ahí, en las buenas y en las menos buenas. Así que, ¿por qué no? Voy a agradecer públicamente a JFK ser mi eterno apoyo. Sin él el mundo no sería como lo conozco. ¡Y me encanta lo que conozco (y me encanta él)!

Y ahora… otra vez en busca de la racha de cosas buenas (y que dure unos poquitos de añitos, por favor…).

Fotografía de Girltripped

Renovando intenciones

Esta misma semana JFK y yo estamos comenzando a trabajar en un proyecto especial, un regalo que ese hombre tan silencioso me quiere hacer y que a mi me encantará, una nueva ventana al mundo.

A raíz de las charlas sobre este proyectito (algo personal, algo comunicativo, algo sobre moda) me estoy dando cuenta de lo mucho que me gusta observar, conocer, escribir, comunicar… y es esa ilusión la que me hace levantarme cada día de la cama.

Tengo mis objetivos profesionales bastante bien marcados (no voy a decir que perfectamente marcados porque no es 100% verdad), y ese es uno de los motivos principales por los que sé que voy a tener éxito. Sólo las personas sin objetivos (llegar a fin de mes, discúlpenme, no es un objetivo final, sino una necesidad circunstancial) se quedarán donde están.

El mundo es de los soñadores, de los optimistas, de los luchadores y de los que se atreven a hacer cosas.

¡¡¡¡Cuanto positivismo traigo hoy!!!!

Imagen de Trixy Pixie.