Maldito Karma

Hace tiempo que necesitaba un libro ligero, fácil de digerir y adictivo. Maldito Karma cumple con todos estos requisitos, y además provoca sonrisas (que siempre se agradece cuando uno llega cansado de trabajar).

No os vayáis a equivocar: no es una obra maestra de la literatura (al menos a mi no me lo pareció, respeto opiniones ajenas), pero te pone en situaciones ridículamente ridículas. ¿Alguna vez has soñado con ser una hormiga?

PS: Confieso que me esperaba un final más al estilo de “Los Serrano”. Pero me llevé una sorpresa (y no sé si eso es bueno…)

Esto es lo que le pareció a Blackbetty.

Ilustración de The Lily X.

¡Qué edición tan fea!

Al ver las novedades de bolsillo de Alianza Editorial percibo un obvio rediseño en los libros. Siempre me he quejado de lo feos que son los libros en España a nivel estético. Una viaja al extranjero y siempre le apetece comprar cosas (yes: judging a book by its cover is one of those random things I use to do) pero aquí no acabamos de pillarle el punto a la edición.

¿Donde están los creativos que hacen milagros con títulos, a priori, poco apetecibles?, ¿Por qué no nos revelamos como consumidores y dejamos en las estanterías, a la deriva, los más horripilantes?

Por cierto, en este maremagnun de ediciones mediocres, hay un iceberg que me fascina: Impedimenta. Se dedican, básicamente, a editar libros menos conocidos de grandes autores de la humanidad, y son capaces de hacer de cada uno de ellos una auténtica delicia.

Foto: Life through the lens.

La niña que (por mala suerte) amaba las cerillas

¡Ojo! No os equivoquéis: no tiene nada que ver con la sueca que, además, flipaba con un bidón de gasolina. Es otra historia.

Para empezar el autor es canadiense, Gaétan Soucy. Corregidme si me equivoco, pero creo que no es muy famoso por nuestra tierra, porque yo nunca había oído hablar de él hasta que me prestaron el libro.

Y menos mal que lo hicieron, La niña que amaba las cerillas está increíblemente bien escrita. Pura golosería de prosa, a pesar de los temas duros e intensos de que trata el relato. Tras un shock inicial (donde no sabes exactamente qué está ocurriendo, salvo que un padre autoritario fallece), compartes con el protagonista un inquietante viaje a un mundo extraño en el que no sirve de nada todo lo que has aprendido en el colegio o en la vida. Y no dejas de sorprenderte, igual que él. Hasta el final.

(No he contado mucho, pero no quiero daros ni el mínimo spoiler).

Fotografía: Linda Gavin.

El trueque también sirve

Cuando tratas de vender algo y no lo consigues hay que buscar una alternativa, al menos para no tener un montón de cosas ocupando espacio en casa. Con lo nerviosa que eso me pone. Una solución alternativa: el trueque.

El otro día, de buena mañana, cogí la mochilita con los libros y me dirigí a Petra’s, que siempre tienen un stock bastante interesante. Dejé los mios y me traje a casa Suite Francesa, La lluvia antes de caer y American Psycho. Ocupan mucho menos espacio y son infinitamente más interesantes.

PS: Todavía no me he desprendido de Los Sims y Los Sims 2, pero si no sé algo esta semana me los llevo al Second Market y santas pascuas.

Ilustración de 10lohuis.

Balance literario de 2010

Se me suben los colores. Este año no he leido ni un libro por mes. Así que en vez de balance lo que haré será un mini-review de lo que ha pasado por mis manos durante este año. Y encima, ni siquiera estoy satisfecha de muchos de ellos (leidos por circunstancias varias que no vienen al caso, pero no realmente por ganas de leerlos). Sea como fuere, no es momento de lamentaciones. Os lanzo el listado:

1. La vida antes de marzo. Manuel Gutiérrez Aragón.

2. Maneras de no hacer nada. María Vela Zanetti. (Lo confieso, el mejor del año)

3. En Grand Central Station me senté y lloré. Elizabeth Smart.

4. Kate Moss, the big picture. Laura Collins.

5. Tierra desacostumbrada. Jhumpa Lahiri

6. Mansos. Roberto Enríquez. (Está guardado en mi corazón, y en los archivos de Zelestina)

7. La venganza de Nefret. Agatha Christie

8. Diccionario del Dandi. Giuseppe Scaraffia.

9. Un padre de película. Antonio Skármeta. (Escribí un post sobre él)

10. La novia de papá. Paloma Bravo. (También hablé sobre él).

11. La posguerra vista por una particular. Pilar Garrido.

Lo cierto es que este último lo acabé de leer hoy mismo… ¡pero es que si no se me quedaba muy escaso el listado, y con demasiado libros que no me gustaban mucho, necesitaba equilibrar la balanza a mi favor (Así que hice pequeña trampa y lo incluí totalmente en el año!

Prefiero pasar por alto cualquier amago de análisis y me dispongo desde YA a hacer propósito de enmienda. Buen 2011 literario…

PS: Recordad que es un post que hago anualmente desde que el mundo es mundo. Podéis cotillear en mi pasado.

Foto: Lullaby Exile.

Loving & caring Ladies

El otro día estuve en el mercadillo navideño de las BLA (British Ladies Association) y salí, como todos los años, con una bolsa llena de libros por el módico precio de 3 € (toda la bolsa, se entiende, no cada libro). En el mismo paquete le traje a JFK un par de vinilos de música clásica y otro de Ángela Carrasco, porque tenía un subtítulo escrito en bolígrafo que rezaba “la belleza dominicana”. No me pude resistir, aunque sé que no sonará nunca en casa. Simplemente tenía que rescatarlo de la más que probable quema a la que llegaría al final de la tarde.

Ya véis la torre de libros que traje. Un buen puñado de clásicos que, por lo que fuera, todavía no estaban en mi poder… Mucho Agatha Christie (qué alegría me dio, porque se leen rápido y con ganas) y uno al que le tenía especial deseo, Happiness (de Will Ferguson). Me lo recomendó AFP y llevo un par de meses buscándolo como loca. Está descatalogado, aunque aparezca como disponible everywhere.

Si ya tenía una cola de lectura bastante impresionante, creo que ahora ya estoy cubierta de por vida. ¿Cuanta gente en el mundo puede decir eso?

Lo bueno si breve…

Hace sólo unos minutos que releí la última página de Un padre de película. Lo de volver a leer el final para fingir que todavía no ha acabado es un indicativo de cuanto me gustan los libros ;)

De Skármeta sólo había leído Ardiente Paciencia (comunmente conocido como El Cartero y Pablo Neruda), y ya me había gustado. Fue hace más de diez años, así que esta novísima novela del autor chileno la tomé sin ningún tipo de prejuicio. Ni bueno ni malo.

Es un relato corto, con capítulos de menos de una página. Y aún así acumula tantos sentimientos y delicadeza que sólo (¿o ya debería decir solo?) el pensar en expresarlos con palabras se me hace cuestísima arriba.

No lo duden: un gran regalo estas navidades. Incluso para quienes no leen habitualmente.

PS: Había empezado El valle del Issa (de Czeslaw Milosz), pero he cancelado su lectura. La traducción del polaco de Anna Rodón Klemensiewich me ha quitado las ganas. En un determinado momento dejé de interesarme por el relato y empecé a subrayar todos los errores gramaticales que encontraba. Así no se puede.

Ilustración de Jorge Dallos.

La novia de papá

¡Finalmente terminé el libro (La novia de papá, de Paloma Bravo)! Es que no quería faltar a la promesa que había hecho. Leerlo pronto para ser de las primeras en dar una opinión fundada. ¿Y bien? Pues, la verdad, sí.

Lo primero en que puedo pensar es una pregunta. ¿Qué quería contar Paloma Bravo en esta novela? La respuesta sólo la tiene ella, y que me corrija si me equivoco, pero me parece que su intención era narrar, de forma ágil y entretenida, cómo puede ser el día a día de una de las “nuevas familias” que la normalización del divorcio ha hecho aparecer. Una familia de las que sólo se han podido formar en pleno S. XXI. En ese sentido me parece una temática tan original que… ¡no tiene competencia!

¿Y lo ha logrado? Claro. No me cabe ninguna duda. Pero lo ha hecho 100% influenciada por el espíritu Hollywoodiense de final feliz. De hecho, prácticamente todo el rato, los protagonistas son felices. Y la vida real poco o nada tiene que ver con eso. Pero, claro, por algo es una comedia cáustica, y no un drama con chispazos.

Finalmente tengo que añadir una duda que me corroe desde la página 30: ¿Por qué se publica en septiembre un libro que, claramente, pide nacer en junio? Misterios de la ciencia.

Ilustración de Libat.

Con globos amarillos

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Llegué esta tarde a casa y la portera me recibe con una sonrisa: “Tengo un paquete para ti”, me dice. Entra en el cuartito donde habitualmente guarda mis envíos (soy una e-shopper más que confesa, y ELLA LO SABE) y aparece con una pequeña cajita negra de la que salen dos globos amarillos de helio. Mi sorpresa es mayúscula.

Abro la cajita en su presencia porque, claro, no le voy a hacer guardármelo todo el día y luego dejarla sin el gustito de saber qué es eso con globos que el mensajero le pidió encarecidamente proteger con su vida. ¡Era un libro!

oookkkkk

Tardo dos minutos en hilarlo todo. Un DM por Twitter, un mail con mi dirección et voilà… la primera novela de Paloma Bravo, La Novia de Papá (que tiene su propio twitter), está en mi salón (al lado del perro que JFK, ese artista, pintó) varios días antes de salir a la venta oficialmente.

Todavía no me he puesto con él, pero ya me gusta por dos factores que, casualmente, no tienen nada que ver con su contenido:

1. Por fin un libro español tiene una cubierta apetecible. He dicho.

2. Ya era hora de que un autor español utilizara las redes sociales para divulgar su obra y favorecer el ruido previo a su lanzamiento. ¡Bien hecho, tocaya!

En breve os cuento qué me ha parecido. Muy en breve. Lo prometo.

¡Acabé un libro!

piezas

Podría no ser noticia. De todos es sabido que soy una lectora aplicada. Pero había abandonado ese placer. De hecho el libro que he terminado lo comencé tal que un 19 de marzo. Imagínense si no ha llovido.

Bien es cierto que por el medio metí un par de libros (Mansos, del que ya he hablado y Si supieras que nunca he estado en Londres volverías de Tokio). Aún así. No hay excusa para tardar casi cinco meses en leer un libro. No la hay.

Una cosa os digo, el libro es magnífico. No tardé cinco meses por lo malo que era, sino porque no tuve/hice tiempo. Totalmente recomendado: Tierra Desacostumbrada, de Jhumpa Lahiri.

Es por eso que ahora, que parece que estoy domando yo más a mi vida de lo que ella lo hace conmigo, tengo pensado retomar el hábito. El siguiente de la “lista” es El Valle de Issa de Czeslaw Milosz. Lo encontré ayer entre mis libros por leer sin saber en qué momento decidí comprarlo ni quién me lo recomendó.

Si alguien, por casualidad, tiene idea de por qué lo tengo, le ruego que me recuerde los hechos. Todos sabemos que tengo una memoria terrible. Bueno, unos lo saben más que otros. Sigo leyendo.

Fotografía de Karen Ilagan.