Back to black
Fundido a negro. Tan esperado como temido (excepto por su discográfica, que salvará sus números un año más a costa de ella). Amy Winehouse, la gran esperanza del soul, se quedó atrapada en su infierno personal (el mismo del que había tratado de huir recurrentemente, gran parte de las veces desde Santa Lucía). Y el mundo está conmocionado. Me incluyo.
Recuerdo perfectamente cuando supe de su existencia, poco después de sacar el Back To Black. Ni siquiera tenían pensado editarlo en España (cuando fui a la Fnac las fechas de publicación eran lejanas, y cuando llegó se instaló relegado en la sección de “música negra”). Quizá una premonición. Aunque luego (evidentemente) lo tuvieron que cambiar a superventas. Otra premonición más, como la vida misma.
Amy, la amante de los gatos y el estilo 50′s, se ha ido. Y se ha llevado con ella una voz fuera de lo común y un talento tan grande que acabó por volverse contra ella. Este fin de semana el mundo se ha vuelto un poquito más gris.
Foto: Carrie Musgrave.







