La creatividad que llega…

Disculpen, lo primero, el poco tiempo que he dedicado a Zelestina, he ido a matacaballo esta última semana. Tampoco me pasó nada especial que contar, ni tenía excesivas ganas de escribir (ni mucho tiempo).

Hoy vuelvo de nuevo con un tema que tratamos ayer en el máster: la creatividad. Se habló sobre si se aprende, sobre si es innata, si alguien la tiene y otros no…

Un adjetivo (creativo) que da para mucho pero que, según la profesora, todo el mundo posee, pero no se atreve a desarrollar (miedo al fracaso, obsesión por la concrección, falta de autoconfianza, el círculo social… podrían ser trabas a su desarrollo).

Nos enseñó cuatro claves para que la creatividad pueda salir de esa jaula que es nuestro cuerpo y nuestra mente:

* Desaprender lo aprendido (dejar que ideas “caducadas” se vayan de nuestro cerebro y buscar nuevas rutas, nuevas soluciones…).

* Dejar llegar la incertidumbre (utilizar el clásico “¿y por qué no?” de forma libre, sin el miedo a no controlar la situación).

* Permitir el error propio (a veces errar puede llevar, en un segundo intento, a una idea magistral).

* Realizar transformaciones (Descubrir, tras investigarse a uno mismo, cual es el punto de vista singular y diferenciador).

A simple vista pueden resultar chorradas, pero chorradas complicadas y que requieren un montón de implicación para poder ser llevadas a cabo. Yo quiero intentarlo, a ver qué surge de mi, quiero también conocerme mejor para saber mis límites y tratar de alcanzar nuevas metas…

Fotografía de Zemotion.

Un puñado de enlaces

Estoy en sequía. No sé si es que en mi vida no pasan cosas o es que pasan demasiadas (conseguir ayer no salir en todo el día de casa fue todo un logro que no siempre logro permitirme), pero no sé qué escribir realmente. No tengo juicy stuff para vosotros…

Podría, por ejemplo, recomendaros una visita a The Sartorialist, el famoso blog de outfits cazado en las calles de NYC pero si os gusta la moda seguro que ya lo conocéis y lo tenéis en vuestro lector.

Por otro lado también podría invitaros a disfrutar de los muchos y variados enlaces que tiene Mira y Calla, un blog de ilustración y fotografía que recopila cosas muy interesantes y chulas, al igual que Who Killed Bambi.

Si lo que os gusta es la literatura, no podría negar que soy devota a Regina ExLibris, la librera más analítica de todo el territorio nacional. También me gusta mucho el Lector Constante, fuente inspiradora de algunas lecturas.

Espero que alguno de ellos sepa entreteneros en esta lluviosa tarde de septiembre. A mi me entretienen todos y cada uno… amén.

Ilustración de una Pullip, de Emily.

Cambio de estado laboral

La pasada semana comuniqué, definitivamente, que me voy de la editorial. Lo hice con un mes y medio de adelanto para que logren encontrar a alguien que me sustituya en la cabecera que tienen en portugués y de la que ahora mismo soy responsable única.

El interrogatorio, por parte de la jefa del departamento, fue inmediato: ¿por qué?, ¿no puedes compaginarlo?, ¿te vas en este momento de crisis económica en el país? y un largo etc. de preguntas que simplemente mostraban incredulidad hacia mi decisión: dejar de trabajar en la editorial para dedicar más tiempo al máster que comienzo el mes que viene (esa es la versión oficial).

Realmente estoy muy contenta con la decisión, ya que mi intención es seguir caminando hacia adelante, no quedarme estancada en una sola oportunidad laboral. Ahora, con el master, es como si hiciera una pausa para coger gasolina y luego poder correr un poco más. Al menos así es como lo quiero ver.

Así que ya saben, a partir del 10 de octubre seré un miembro más de las estupendas filas del Inem… quizá tengan por ahí algún trabajillo a media jornada para mí, alguna colaboración, algo freelance… así podré seguir gastándome dinero en trapitos en lugar de ponerme el cinturón en gastos para poder comprarle arena a Baldomero. Es lo que tiene ser periodista consumista… que siempre hay que trabajar para poder gastar.

BTW, no se imaginan lo bien que sienta decir que te vas en plena depresión postvacacional… Es como sentarse en una inmensa nube de gominola.

Imagen de NaNa.

Variación del espíritu Von Bismarck

Ya se siente la llegada de las vacaciones. Ya las calles comienzan a oler a sudor (¡puaj!) y cremas para el sol. Ya la gente comienza a abarrotar las piscinas y dejar vacías las reservas de sangría y cañitas (petando todas las terrazas existentes en la ciudad).

Mi último día laboral hasta el 20 de agosto es este jueves, y lo estoy esperando como agua de mayo. Tengo ganas de perrear hasta media mañana, de hacer cosas útiles (como ir a las rebajas, a la peluquería…), de preparar mi re-entré al mundo estudiantil, de irme a Galicia, de irme a Grecia… ¡de hacer todo lo que no puedo hacer el resto del año!

Y luego, a la vuelta, será momento de reflexión y, ciertamente, de un cambio de inflexión en mi vida (laboral, seguramente). Cruzaré los dedos, pero no lo haré antes del 20 de agosto. De hecho no os pienso hacer más avanzadilla de los cambios que esta breve entrada.

Hasta entonces queda prohibido pensar en asuntos de estado. Se abre la veda para las culebras de verano, para las noticias absurdas sobre delfines que aparecen en playas o niñas que encuentran relojes en la arena… ¡No admito conversaciones relevantes en vacaciones! El espíritu Gunilla Von Bismarck (Fanmakimaki dixit) se instalará en esta servidora durante casi un mes, pero lo personalizaré un poco. I’ll pretend being a pin-up.

Ilustración de Handiedan.

El velo desvelado

Recientemente, en las conferencias de Mundos de Mujeres que tuvieron lugar en la UCM a principios de este mes de julio, tuvimos la oportunidad de escuchar la voz de la egipcia Nawal El Saadawi, una feminista convencida, que trató de transmitir su opinión de esta sociedad, más compleja de lo que parece (sobre todo para las mujeres).

Yo NO estuve allí, pero cogí parte de su intervención en un zapping y me resultó curiosamente intrigante, ya que su tesis es que la mujer actual (de cualquier religión) sigue cubierta por un velo, que no siempre se manifiesta en una tela que le cubre la cara, sino en el maquillaje y la cirugía estética, a lo que llamó «el velo posmoderno».

Y es cierto, a pesar de que la activista aseguró, en un amago de teoría conspiratoria sobre el neoliberalismo, que el problema del velo no es más que una cortina de humo para evitar tratar temas importantes que se evitan en este sistema, que “es injusto, está basado en la guerra, en el machismo. Tiene que haber un pensamiento valiente, insurgente, intelectual. El Estado no puede tener religión porque la tierra no la tiene. Tenemos que hacer una Constitución de la Justicia. Esto es lo que hay que discutir, y no hablar del velo porque la cuestión principal se pierde“.

Me pareció ésta una voz potente, fuerte, que se centra en lo que realmente quiere conseguir y logra hacer funcionar nuestros cerebros en la búsqueda de nuestra propia verdad, nuestra propia lucha, nuestro propio pensamiento valiente.

Ilustración de Visual Think Map.

De vuelta a los estudios…

Pues sí, chicos, he decidido volver a tomar en serio mi formación, tras un par de años de laguna en esas cuestiones (laguna que he dedicado a avanzar profesionalmente, poco pero seguro).

Ya lo intenté el año pasado, pero llegué tarde para suscribirme al master que quería (el mismo en el que este año tengo plaza), y pasé todo un año tratando de cambiar de aires y enfocar mi presente/futuro profesional. Este próximo curso, 2008/09 me verán ustedes todas las tardes en el Istituto Europeo di Design, en las clases del Máster de Comunicación y Moda. Yeahhh!

No se crean que es una decisión fácil: es un cambio de aires total, es una vuelta a los estudios después de haber dejado aparcadas las libretas y los bolígrafos… en definitiva, es una opción arriesgada (pero muy meditada) en busca de un futuro mejor.

Ya saben los que me conocen que mi gran dilema desde hace siglos es Literatura vs. Moda, pero la verdad es que no encontré ninguna opción interesante para estudiar algo en plan literatura, así que me ahorré el tener que decidir, la carencia de ofertas decidió por mí.

Estoy emocionada y a la vez temblorosa de miedo. ¿Y si no es lo que espero? ¿Y si no sirvo para eso? ¿Y si no se me abren nuevas puertas?

Desde luego, la única manera de saberlo es arriesgándose. El que no apuesta no gana, y os juro que esta vez yo llevo todas mis cartas para apostar…

Ilustración de Marti767.

Marujas ilustradas

No entiendo qué tiene de aberrante el hecho de que te guste el mundo del corazón. Es más, no entiendo que cuando digo que escribo a diario en Blogcorazon y me lo paso fenomenal, la gente me mire con cara de «pobre, es tonta, sólo sabe de farándula». ¿Tanto daño ha hecho la televisión a este país?

Pues sí, me encanta la farándula: me encanta saber qué trajes lleva quién, cuales son las últimas declaraciones de la fascinante Dita o cómo se llama el nuevo bebé de la Kidman. Y lo sé todo, y no veo la tele, y hago muchísimas otras cosas durante el día que nada tienen que ver con el showbiz.

Me molesta que la gente se sorprenda al saber que tengo, además de mi vena Gossip Girl, un trasfondo literario un tanto exigente (cuando no doy un giro hacia la chick lit), que no le meto mano a un libro de Dan Brown ni de Paulo Coelho ni en broma, que disfruté al máximo novelas como Madame Bovary o El maestro y Margarita.

¿Es que una persona a la que le guste la farándula no le puede gustar la literatura? Me río yo de esas generalizaciones. Para muestra mi botón.

Ilustración de Karen Ilagan.