La creatividad que llega…

Disculpen, lo primero, el poco tiempo que he dedicado a Zelestina, he ido a matacaballo esta última semana. Tampoco me pasó nada especial que contar, ni tenía excesivas ganas de escribir (ni mucho tiempo).
Hoy vuelvo de nuevo con un tema que tratamos ayer en el máster: la creatividad. Se habló sobre si se aprende, sobre si es innata, si alguien la tiene y otros no…
Un adjetivo (creativo) que da para mucho pero que, según la profesora, todo el mundo posee, pero no se atreve a desarrollar (miedo al fracaso, obsesión por la concrección, falta de autoconfianza, el círculo social… podrían ser trabas a su desarrollo).
Nos enseñó cuatro claves para que la creatividad pueda salir de esa jaula que es nuestro cuerpo y nuestra mente:
* Desaprender lo aprendido (dejar que ideas “caducadas” se vayan de nuestro cerebro y buscar nuevas rutas, nuevas soluciones…).
* Dejar llegar la incertidumbre (utilizar el clásico “¿y por qué no?” de forma libre, sin el miedo a no controlar la situación).
* Permitir el error propio (a veces errar puede llevar, en un segundo intento, a una idea magistral).
* Realizar transformaciones (Descubrir, tras investigarse a uno mismo, cual es el punto de vista singular y diferenciador).
A simple vista pueden resultar chorradas, pero chorradas complicadas y que requieren un montón de implicación para poder ser llevadas a cabo. Yo quiero intentarlo, a ver qué surge de mi, quiero también conocerme mejor para saber mis límites y tratar de alcanzar nuevas metas…
Fotografía de Zemotion.







