Rumbo a Ámsterdam

Hace unos meses lo soñaba (con resultados totalmente infructuosos), pero este fin de semana lo haré realidad. Nos vamos a Ámsterdam. Es la mini-segunda parte de nuestras vacaciones. ¿Y por qué decidimos esa ciudad? Es un destino en el que ninguno de los dos hayamos estado (checked), en el que no conocemos a nadie (checked) y en el que hay al tiempo vida cultural y diversión (double checked). No nos engañemos, los billetes de avión no estaban caros hace un par de semanas y ese fue realmente lo que inclinó la balanza.
Ahora, saltándonos lo obvio (barrio rojo, Rijksmuseum, Coffe Shops, Museo Van Gogh, Anna Frank, etc…), ¿Qué sitios son susceptibles de recibir una ilustre visita? Se agradecen, sobre todo, barcitos, restaurancitos y tiendas. Incluso, god forbid, algún rincón secreto para una cena romántica. Que somos muy de la sociedad de consumo. Por favor, no se corten y comenten. Tengo ganas de venir con sentimientos de haber “comprado” una experiencia completa.
Por cierto, ya lo había dicho en el post para el concurso: es importante para nosotros el hotel. Muy importante. Por eso esta vez hemos decidido alojarnos en un Bed & Breakfast (con wifi, claro). No sé si es especialmente bonito o no, pero sí sé que me tiene fascinada.
I can’t wait.








