Rumbo a Ámsterdam

Picture 1

Hace unos meses lo soñaba (con resultados totalmente infructuosos), pero este fin de semana lo haré realidad. Nos vamos a Ámsterdam. Es la mini-segunda parte de nuestras vacaciones. ¿Y por qué decidimos esa ciudad? Es un destino en el que ninguno de los dos hayamos estado (checked), en el que no conocemos a nadie (checked) y en el que hay al tiempo vida cultural y diversión (double checked). No nos engañemos, los billetes de avión no estaban caros hace un par de semanas y ese fue realmente lo que inclinó la balanza.

Ahora, saltándonos lo obvio (barrio rojo, Rijksmuseum, Coffe Shops, Museo Van Gogh, Anna Frank, etc…), ¿Qué sitios son susceptibles de recibir una ilustre visita? Se agradecen, sobre todo, barcitos, restaurancitos y tiendas. Incluso, god forbid, algún rincón secreto para una cena romántica. Que somos muy de la sociedad de consumo. Por favor, no se corten y comenten. Tengo ganas de venir con sentimientos de haber “comprado” una experiencia completa.

Por cierto, ya lo había dicho en el post para el concurso: es importante para nosotros el hotel. Muy importante. Por eso esta vez hemos decidido alojarnos en un Bed & Breakfast (con wifi, claro). No sé si es especialmente bonito o no, pero sí sé que me tiene fascinada.

I can’t wait.

Amor de marca

miauuu

Me llega un curioso meme de parte de @lau_chan (Puente Aéreo). ¿Y en qué consiste? (ojo, que copio): se trata por lo tanto de explicar cuál es la marca y cuál es la experiencia que nos promete y por las que nos fideliza de esa forma.

Eso sí, confieso que le he cambiado el nombre. En teoría deberíamos llamarle a este meme “Yo confieso que soy fan de…”. Lo ha creado Marketing Take Away, para más señas, por si no me creen y quieren confirmar.

Y, claro, yo que soy consumista confesa, fidelizada con pasión… no podía sino seguir religiosamente el meme. Eso y también que soy una persona hiper responsable y muy cumplida, y no iba a dejar a Lau_Chan esperando y esperando. Así que… bienvenidos al show de (unas pocas de) mis marcas favoritas.

Olay. Mis amigos saben que me paso el día entre cremitas, y muchos me preguntan cuales son las que uso. Siempre se les queda la cara a cuadros vichy cuando les digo que Olay. Para mi no hay otra. Protección solar, galénica excelente… y un precio hiper-competitivo. Soy fan de corazón.

Granini. Durante muchos, muchos años, su zumo de melocotón en bote de cristal era lo único que me ayudaba a sanar de gripes y viruses. Matemático. Si eso no es amor.

Cvne. Como buena adicta a los vinos tengo mi debilidad. El Cvne fue el primero que disfruté de verdad. Y desde entonces tiene un rinconcito en mi altar de sabores, aunque los haya encontrado mejores. Esto es estar en el lugar y el momento adecuados.

Nenuco. Porque si eres humano no puedes dejar de amarlo. Por los recuerdos, por la frescura… Nunca fui tan feliz como cuando lo comenzaron a añadir a detergentes y suavizantes. Casi todas las noches pulverizo mi cama con él antes de dormir.


Amazon UK
y eBay. Porque hay un antes y un después. Podría incluir a Paypal, que tantos líos me ha ahorrado. Soy una adicta confesa a las compras on-line. Y bastante ganguera.

Editorial Impedimenta. Porque uno sabe, casi a ciencia cierta, que no se equivocan al editar. Para mi tienen una selección sorprendente tanto en títulos como en cuidado a la hora de preparar los libros. Un tándem win-win.

Banksy. ¿O acaso no es una marca?

Y, ahora que me doy cuenta… hay tantas cosas que me gustan (y de las que soy fan) que no tienen marca… Imagínense. Cómo dejar de lado al larimar (la piedra, mi piedra hiper-favorita), la tortilla de la abuela, el gato que corretea por casa, la empanada de mamá, las comedias románticas, las escapadas de fin de semana las cañas canallas y…

¡Me he animado, pronto viene el post de Odio de Marca… con las cosas que no soporto! Mientras tanto el meme se lo paso a tres blogueras a las que llevo en el corazón: Ingrid, Mafalex y Black Betty. Aunque me encantaría saber la opinión de muchos más de vosotros.

Ilustración de Happy Doodle Land.

Yo venía con mucho que contar

2875623154_1e0751dedf_o

Y lo fui callando por el camino. Pero sigo aquí, aunque no tenga nada que decir, o no me apetezca compartirlo… Cuanto mejor es escuchar.

Así forjé mi carácter. Hablo de a dos. En grupos mayores suelo ceder la palabra a quienes tienen más necesidad de expresarse que yo. Es bueno oir otros puntos de vista, formar en silencio la opinión que te merece tal o cual persona. Total… viven tan inmersos en sí mismos que nunca se acordarán de preguntarte si participas o no, si los quieres mucho o te parecen un atajo de fantasmones con ínfulas de todo.

Es bueno no decir. Para no mentir. Para no cagarla.

Ilustración de Nonsugar.

En busca de una bici perfecta…

Zoe_Peet_5_by_lloydhughes

Ahora que JFK se ha comprado un bicicletón, y que el tiempo empieza a pedir calle por todas partes… se me ha ocurrido que a lo mejor debería yo también invertir en algo de deporte. Sobre todo porque tengo el paseo del Manzanares y la Casa de Campo a tiro de piedra. Eso sí, yo soy de las que apuestan por la segunda mano.

La duda me asalta a la hora de elegir. ¿Paseo, montaña o plegable? Mi corazón me pide paseo (con su cestita de mimbre), mis piernas piden montaña (cambios, carreras y más ejercicio) y mi razón apuesta por la plegable (no hay tanto espacio en casa, y no tenemos parking de bicis)…

¿Qué me aconsejáis?, ¿Alguien vende una bicicleta de segunda mano?, ¿Alguien sabe donde conseguirla más económica?

Foto de Lloyd Hughes.

La vida antes de Fernando Alonso

6091f540e30070e4712534112fa75978

Yo nunca he sido una amante de los deportes. Empiezo este post ya mintiendo, porque de pequeña era una gran aficionada al fútbol (con el tiempo se me fue pasando, y he conseguido olvidarme de casi todo). A dia de hoy soy cero forofa.

Hace ya un tiempo que me vengo sorprendiendo del repentino auge de la Fórmula 1. De repente todo español que se precie se levanta a horas intempestivas (incluidos los menos madrugadores) para ver sábados y domingos las carreras. El punto de inflexión, creo yo, está en Fernando Alonso. Desde que este chico está por ahí pisando acelerador las cosas se han puesto serias en este deporte, que ya consigue llenar salones de actos con los colores azul y amarillo (como cambia de equipo de cuando en cuando, la bandera asturiana hace las veces de emblema corporativo).

Hoy he vuelto a pensar en ello. Mis compañeras en el trabajo se han revelado como grandes seguidoras. Definitivamente no es un deporte sólo de hombres, ellas sabían de qué hablaban. Yo era la única que miraba (casi con la boca abierta) sin ser capaz más que de decir “es que no veo muchos deportes”.

Luego el taxista que me llevó a casa me habló de la carrera de ayer (de la que yo no tenía ni idea). Casi me ha hecho una retransmisión en diferido, con toda la emoción que el pobre hombre logró poner ante mi impávida mirada. Al final cambió de tema a los malos tratos (¿quizá pensando que yo sería más receptiva por el lado feminista?), pero eso de las conversaciones en los taxis se merece un post aparte, casi una disección completa por la cantidad de situaciones extravagantes que acontecen a diario.

¿Se ha convertido la F1 en el nuevo tema de moda?, ¿Donde quedó aquel bonito… “qué día más fresco, parece que va a llover” en el que yo también podía participar?, ¿Cuando dejará Fernando Alonso de robarme participación en las conversaciones?

Boceto de Gecesintisi.

De cómo aprendí inglés

4080611011_7c32ac5df7

Creo que nunca había pasado tanto tiempo sin que Zelestina fuera actualizado. He entrado en un ritmo de vida tan acelerado que ni siquiera me acuerdo de escribir algo por aquí. Ni tiempo tengo, la verdad. Pero ahora, tras el segundo cierre (yeah! no os perdáis el número 2 de Harper’s Bazaar) hay unos días de respiro antes de volver a la carga con toda la artillería.

Hace ya un mes que entre mis funciones está el tener contacto directo con USA para pedir derechos de fotografías y todo eso. Vamos, que una buena parte de mi trabajo ahora se desarrolla en inglés.

Debido a eso me he acordado de dónde aprendí mi inglés. Puntualización: muchos lo sabréis, pero para quienes no tengan ni idea ahí va una bomba: en la facultad de Ciencias de la Información (UCM) no se enseñan idiomas. O te buscas asignaturas de libre configuración en la facultad de filología o, simplemente, te quedas con lo que venías. Yo fui de las que me quedé con lo que venía.

Y venía de una pequeña academia en Burela, ANJO, donde las profesoras eran chicas irlandesas que nos prohibían hablar en español. Estuve 4 años ahí pasando mis tardes (las alternaba con clases de matemáticas, física y química, para poder sobrevivir a los exámenes. La típica excusa: soy de letras). Aprendí muchísimo, sobre todo vocabulario.

Lo siguiente, ya todos lo sabéis, es el verano que pasé en Londres. Todo esto aderezado con millones de series y películas (siempre en V.O.S.), ha dado como resultado que mi inglés sea más que potable. Pero, insisto, la mayor parte de mi conocimiento viene de ANJO (Curioso, en portugués significa ángel). Y es que, ser una ratilla de clases particulares en el instituto, puede dar más que buenos resultados.

Y vosotros, ¿cómo aprendísteis inglés?

Ilustración de Karlisha Gray.

Teorías insostenibles: odio el cine argentino

4143858189_e89a2a3224_o

No todo en la vida es racional (thank God!), y una de mis irracionalidades más preciadas es mi profunda pereza a enfrentarme con películas argentinas. Me entra un sopor automático, que me empieza a poner de mal humor y me impide disfrutar de nada durante 1h30m (o lo que dure la chapa).

Y, la verdad, no lo puedo justificar de una manera racional. Si dijese que el cine argentino es malo a rabiar los doscientosmilmillones de críticos que hay en España (entre bloggers, periodistas e infiltrados) se echarían la mano a la cabeza. Sobre todo porque seguro que han visto muchos más filmes que yo –que ni lo intento. Así que tendré que tratar de justificar mi teoría diciendo que no soporto el acento (¡que me pongan insulina antes de cada pase!), los guiones [de las últimas que he visto] me parecen bastante aburridos (con permiso del beatificado Campanella) y el elenco de actores es… “poco variado” (¿no odia el gremio a Ricardo Darín por su genialidad y capacidad para acaparar todos los papeles?).

Eso sí, como en toda gran teoría insostenible… hay joyitas que me callan la boca ipso facto. Entre mis películas favoritas de todos los tiempos está Moebius (1996), un trabajo grupal de estudiantes de cine. Argentina, of course.

Y vosotros… ¿tenéis una postura manifiesta?

PS: A mis amigos argentinos: no os lo toméis personal. A mis enemigos argentinos: por favor, tomároslo personal.

PS2: Y todo surgió tras ver “El secreto de sus ojos“. Ya podéis destriparme en los comments. Yo misma me lo he buscado.

Fotografía de Lafabe.

Answer with one word only

chupapoison

* Your Cell Phone? Old.

* Your Hair? Dyed.

* Your Mother? Wonderland.

* Your Father? Anotherwonderland.

* Your Favorite Food? Pizza.

* Your Dream Last Night? I just don’t remember.

* Your Favorite Drink? Red Wine.

* Your Dream/Goal? Proffessional Success.

* What Room Are You In? Guess!

* Your Hobby? Reading.

* Your Fear? Dumbiness.

* Where Do You See Yourself In Six Years? Like I’m gonna tell you, wait for it ;)

* Where Were You Last Night? Working.

* Something That You Aren’t? Thin.

* Muffins? Brain Power.

* Wish List Item? iPhone.

* Where Did You Grow Up? Rúa/Cervo/Lugo.

* Last Thing You Did? Talking about wine.

* What Are You Wearing? A Haiku Dress.

* Your TV? Philips.

* Your Pets? Baldomero, THE CAT.

* Friends? Few, but the best.

* Your Life? In process.

* Your Mood? Variable.

* Missing Someone? Always.

* Vehicle? Subway.

* Something You Aren’t Wearing? Sweatsuits.

* Your Favorite Store? I’m smarter :P

* Your Favorite Color? I’m also smarter than that :P

* When Was The Last Time You Laughed? A few minutes ago.

* Last Time You Cried? Last Friday.

* Your Best Friend? My one and only.

* One Place You Go To Over And Over Again? Home.

* Facebook? It’s always on the agenda.

* Favorite Place To Eat? The one that I crave, when I crave it.

Ea, para esto todavía me da el cerebro, aunque no para resumir en sólo una palabra! :)

Vía Marisa. Ilustración de Rita Lee.

Y tú, ¿comes fuera?

Picture 1

Esta mañana La semana pasada abrí el periódico y me encontré con la noticia de que los españoles comemos fuera entre semana y cada vez peor, abandonando la tan alabada dieta mediterránea.

¿Es eso cierto? Qué os voy a contar yo, que prácticamente no salgo a comer. Todos los fines de semana, religiosamente, preparo mi comida para los cuatro cinco días a la semana que almuerzo en el trabajo. Siempre es un tándem: verdurita+carne o verdurita+verdurita. Y de postre: yogur desnatado con fibra. Yeah! Que me hablen a mi de dieta mediterránea.

No sólo me sirve para no gastar dinero innecesariamente, sino también para evitar comer toda esa grasa (que, por otra parte, de vez en cuando es necesaria) que sirven en los menús del día de aquí y de acullá. Así que, sin que sirva de precedente, ¡arriba el tupper como método para seguir comiendo sano!

PS: Pero que nadie nos quite una cenita o dos al mes en un restaurante chulito y con el mejor vino y compañía.

Ilustración de Silvia Stella

¡Qué buen olor!

Sanna_III_by_AlexanderB

Muchos de vosotros ya sabéis que soy muy intolerante con los malos olores (se me vienen a la mente ahora el sudor ajeno en el metro, la arena de mi gato antes de cambiarla o incluso un contentedor de basura antes de la recogida), por lo que el momento perfumística ocupa un importante lugar en mi vida. No os engaño si digo que muy a menudo voy a perfumerías para testear los nuevos olores que salen al mercado (de los últimos que han salido me quedo con Aire Loco de Loewe, fresco y potente a la vez).

Como, además, me he aficionado sobremanera a las pequeñas gotitas de felicidad que nos da la Chica Lista cuando se digna a postear, os hablaré, simplemente, de mis diez perfumes/colonias favoritos en este momento:

1. Babydoll, YSL: No sólo me encanta el envase, que tiene una base en pico, sino que su olor fresco (mecla rosa con piña) es una apuesta segura tanto para verano como para invierno.

2. Happy, Clinique: Tiene un olor fuerte, pero que irremediablemente me recuerda a determinadas épocas de mi vida. Si quiero que algo me vaya bien un día especial, me la pongo. Colonia fetiche.

3. Halloween, Jesús del Pozo: Durante mucho tiempo fue mi perfume favorito: violetas y mística. Ahora se ha quedado un poco relegado, pero nunca falta en mi casa un botecito.

4. Colonia infantil del Museo Thyssen: no es la típica Nenuco, sino algo más, y también dura más tiempo. Me la pongo en días de descanso o, a veces, antes de dormir.

5. Duende, Jesús del Pozo: no sé que tienen los perfumes de Jesús del Pozo, que siempre me entran por la nariz. Duende me encanta por sus notas frescas y florales, aunque a veces se me antoja muy seria.

6. Be Delicious, DNKY: Este pequeño bote en forma de manzana tiene un olor inconfundiblemente urbano. Chic sofisticado.

7. Corazón, Agatha Ruiz de la Prada: Este perfume lo usaba mucho en la universidad, me recuerda a aquella época.

8. Flower, Kenzo: A pesar de que nunca he tenido este perfume, sí que lo he olido en perfumerías (y me he visto tentada a adquirirlo), me parece un placer japonés.

9. Touch of pink, Lacoste: ¿puede haber algo más maravilloso? Apuesta segura, felicidad de olores.

10. Abril, Vitorio&Luchino: Ya sé que es un perfume más de señora, no os tiréis encima. Todo tiene una explicación: en la vida falta mucho jazmín y azahar, y Abril lo tiene :)

¿Y cuales son vuestros perfumes favoritos?

Imagen de AlexanderB.