¿Cuando colocar el árbol de navidad?

Nunca sé cuando es el momento apropiado para colocar el árbol de navidad. No me importa la fecha oficial religiosa. Yo, en realidad, lo coloco porque es la única época en que está “socialmente aceptado y demandado” poner las lucecitas, bolas brillantes… y qué coño, mi árbol rosa Schiaparelli (es la forma fina de referirse al rosa chillón).

Pero este año no he visto todavía (quizá que no he salido mucho durante la noche) ambiente navideño por las calles, cuando otros años a finales de octubre ya andaba la gente revolucionando la calle Preciados como hormiguitas (¿será la crisis o el Coco?).

Así que todavía no lo he plantado en mi casa. Pero tengo ya muchas ganas de volver a colocar todas las lucecitas, las bolitas (he perdido las del año pasado, tendría que buscar unas nuevas) y el árbol en el salón. Sin ser amante de la navidad, ésta es de las pocas tradiciones que me dan mucho gusto (bueno, también compro religiosamente los tres reyes magos de chocolate todos los años, reminiscencias de la infancia que no me quiero quitar).

Además, ya es hora de darle a Baldomero (one more year) un nuevo instrumento con el que jugar a gusto las horas que pasa solito en casa, que se debe aburrir de tanto ver a Ana Rosa Quintana y sus sandeces en televisión (mentira, yo sé que es muy geek y twittea).

Así que, ¿cuando lo colocáis vosotros? Digo, más que nada, para hacerme una idea…

Postal navideña de Cathypeng

¿Qué tiene Harry Potter?

A pesar de que no me he convertido en una adicta típica de Harry Potter (de esas que se leen el siguiente libro en inglés hasta que lo traducen al español), he de confesar que me he “medio enganchado” a sus correrías mágicas.

De verdad que no sé cómo sucedió. Comenzó hace 5 o 6 años, cuando el hijo de la entonces novia de mi padre me dejó el primer volumen. Fue entonces cuando dije: “buahhh, qué mal escrito está. No me gusta nada“. Y ahí lo dejé.

El año pasado, no sé cómo, el segundo tomo acabó en mis manos y decidí darle una oportunidad (siempre me permito libros “livianos” cada 2 o 3 libros maravillosos), con lo que empecé a leerlo. A los pocos meses mi primo me dejó el tercer volumen, luego el cuarto y finalmente el quinto (que acabé la semana pasada, tampoco es que haya ido corriendo, y lei varios libros por el camino).

Ahora estoy en el sexto libro, y penúltimo de la saga, que me lo ha prestado mi compañera de trabajo. Y sí, se nota evolución literaria desde la novela 1 a la 6, además de una interesante evolución en algunos personajes (otros siguen siendo igual de planos), con lo cual no todo el camino ha sido en balde.

¿Qué es lo que tiene Harry Potter para obligarnos a seguir leyendo aunque no seamos fans acérrimos? No lo sé… pero engancha.

Ilustración de Shay Plummer.

En busca del reloj perfecto

Hace ya unos días que ando en busca y captura de mi reloj de pulsera perfecto. Pensé que lo había encontrado, era la versión fucsia del clásico de Casio, pero no sé si es que todavía no está en las tiendas, porque no lo encuentro por ninguna parte.

El tiempo pasa y yo todavía no he encontrado “EL RELOJ“. Descartado queda Swatch (de verdad, ya no soportaría tener un enésimo reloj de esa marca y que se me rompa) y también Fossil… ¿Qué otras opciones chulas pirulas conocéis?

Yo estaba pensando en un modelo de Harajuku Lovers o de Paul Frank, pero no estoy muy convencida, sobre todo porque no los veo muy sólidos ni duraderos.

¿Alguien conoce algún reloj de pulsera maravilloso? ¿Alguien cree saber qué reloj me fascinará?…

Ilustración de Vik Arwen.

Sobre el café

Desde que he vuelto al trabajo el pasado miércoles (añoro tanto las vacaciones…) no paro de pensar en lo interesante del café, que consigue mantenerme despierta y más o menos activa durante todo el día.

No es placer lo que me lleva a tomar café por las mañanas, es espíritu de supervivencia. De hecho, los fines de semana tomo sólo leche con mi desayuno. Si bien es cierto que en Grecia disfruté todos los días de tomar un buen Frappé de desayuno (y a lo largo del día).

Es sólo muy de cuando en cuando que, en mi día a día, tomo café por puro placer. Para esos casos, por deformación sentimental, en casa tenemos kilos y kilos de café Santo Domingo y también Perla Negra (siempre hay un dominicano amable que se ofrece a traernos esta ricura de café). El toque especial se lo da la nuez moscada y la canela que introduzco en la cafetera (¡la greca, según los dominicanos!)…. mmmmm.

¿Y vosotros?, ¿disfrutáis el café o, como yo, la mayoría de las veces es sólo una forma rápida de manteneros despiertos?

Ilustración de Mayra Patrícia.

Lo importante es la actitud…

¿Qué sentido tiene comprarse un artículo falso de Dior? Aunque bien pensado, ¿Qué sentido tiene comprarse un artículo verdadero de Dior? ¿Es la alta costura tan alta o simplemente es un ruin método para separar clases sociales dentro de una democracia? ¿Son las falsificaciones una burda manera de volver a restituir la igualdad social?

Sea como fuere, mi opinión sobre el asunto es que hay demasiada obsesión con la marca del producto que se consume (para que luego digan que la publicidad no ha hecho efecto), y se deja un poco de lado el producto en sí.

Por ejemplo, hay diseñadores menos reputados que tienen artículos estupendos a precios semi-populares y, por el contrario, hay otros diseñadores (pongamos por ejemplo D&G) cuyos productos gritan “choni” y “macarra” por todas partes.

Yo, personalmente, me guío por la estética de la prenda, y así tengo ropa de Blanco, Top Shop o Mango (¡clases populares al poder!) mezclada con otra de semi-diseño (Lydia Delgado, Adolfito Domínguez…) que tiene más estilo que cualquier vaquero ultraceñido de Versace (una marca cuyo logo es lo más horroroso del mundo) y es mucho más barata.

¿Y qué me decís de esos diseños que están al margen de todo? Ropa como LolaKarnero, Divina Providencia, Angie, SkunkFunk, ModCloth y otras marcas que provienen de dignas costureras-diseñadoras que decidieron arriesgar… esas sí que están bien: bonitas y a buen precio…

El que no se viste bonito (sin convertirse en un anuncio publicitario andante de Loewe o CH) es porque no quiere. Todos los bolsillos se pueden permitir la belleza de la moda. Constatado queda.

Ilustración de Mr. BwCat.