Ronda de sueños
Llevo una semana recordando, más o menos, todo lo que sueño. Son cosas familiares y de andar por casa. En uno de ellos adoptamos un gatito nuevo (eso me haría tan feliz…), en otro JFK y yo acabamos de casarnos y estamos viviendo en Galicia pero pensando en mudarnos a Madrid de una forma sutil para no entristecer demasiado a la familia, en otro más me pasé la noche entera ensayando cómo testificar sobre un asesinato. Estaba tan nerviosa que mi testimonio parecía contradecirse todo el rato, mientras el asesino -que parece que era de mi grupo de amigos- caminaba libre y podía matarme a voluntad…
El de esta noche ha sido aún más ridículo. Un dictador cualquiera (al más puro estilo Sacha Baron Cohen) tenía a Baldomero retenido. Para poder rescatarlo yo tenía que hacer una coreografía en el agua que complaciese al mandatario. Afortunadamente tuve dos intentos para ensayarla con la música. Ni qué decir tiene lo complacido que quedó con performance final, dejándome recuperar a mi gato. Está visto que en sueños soy una Gemma Mengual, y sin necesidad de tanto ensayo. Vamos, como para que me envíen a Londres, que vuelvo con medalla. ¡Vaya cuadro!
Ilustración de los años 40. Recopilada en Retrorama.






