Y, con ustedes…

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Mi nuevo iPhone 4. Por fin pasé de mi chatarrita Nokia (¡qué pasión he tenido por los Nokia toda mi vida!) a un perfecto smartphone. Pluscuamperfecto, me atrevería a decir. Me mantiene ubicada en todo momento.

Y es que sí, soy mucho de perderme, de decir de repente “me apetece una manicura” y no encontrar lugares o “necesito un banco” y caminar más que un devoto peregrino para no llegar a ninguna parte. Todo eso se acabó. Me he pertrechado de todas las aplicaciones necesarias para saber siempre donde estoy (y qué es lo que hay a mi alrededor).

Si a todo eso le sumo que tengo el Gmail, Facebook, Twitter y 4square permanentemente conmigo… parece que la vida me sonríe. Que una no tiene un blog 2.0 para luego llevar una vida 1.0. ¡Hombre ya!

Lo dicho, que estoy FAS-CI-NA-DA. Y en un sueño.

Foto: Baldomero revisando mi nuevo device.

Las series que llevo al día (y II)

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Ya os comenté 10 de las series norteamericanas que se están emitiendo actualmente y estoy viendo… vamos ahora con las restantes que también veo (pero que harían un post larguísimo de haberlas incluido con las ya mencionadas) ¡yeah!

Melrose Place: Vale, sí, soy una intriguista y cotilla. Melrose Place satisface mis instintos más marujos. Pero vamos, tampoco me parece que se hayan lucido mucho en el remake.

Fringe: Esta es otra de las que veo con JFK. La superproducción del primer episodio nos dejó totalmente fascinados, y la trama de dos mundos nos encanta.

Dollhouse: Soy fan de Joss Whedon. Qué le voy a hacer.

Desperate Housewives: Temporada tras temporada me encanta cómo se pelean y se arreglan las marujillas de Fairview, puro placer cotilla.

Dexter: ¿Hay algo mejor que narrar la vida de un asesino en serie bueno? También la ve JFK.

Flashforward: Totalmente el éxito del año. A ver cómo lo resuelven y, sobre todo, qué tienen planeado para la siguiente temporada.

Grey’s Anatomy: Nunca había visto tanta pasión por el bisturí, mezclada con tantas intrigas románticas. Es una serie para chicas, ¿verdad?

Private Practice: Nació como spin off de Grey’s Anatomy, pero ha cobrado vida propia. Bastante entretenida, aunque no acaba de llegar.

Drop Dead Diva: Trata sobre una modelo que fallece y vuelve a nacer en el cuerpo de una abogada listísima y con sobrepeso. No será muy intelectual, pero hay risas aseguradas.

Cuando tenga un rato comenzaré a ver: Glee, The Good Wife, Eastwick, Being Erica

Ilustración de Bipolar.

Las series que llevo al día (I)

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No engaño a nadie: yo no veo televisión en casa (bueno, últimamente se me escapa el dedito para poner Gran Hermano, que soy muy fan), pero soy una gran seriéfila.

La verdad es que las series españolas las obvio directamente (nunca he visto a ningún hombre de Paco ni las tetas del paraíso, a pesar de que sé quién es El Duque), y siempre tiro hacia la producción norteamericana, que además me sirve para seguir fresca con el idioma.

He aquí un pequeño listado de series que, a día de hoy, estoy siguiendo (vamos, que se están emitiendo en la actualidad):

The Big Bang Theory: Me encanta esta serie. Chicos nerds que tienen que lidiar con el mundo real. Humor, humor y más humor. Empecé a verla este verano y ya estoy al día en la tercera temporada… totalmente adictiva.

Brothers and Sisters: Prometo que me pasé la primera temporada entera llorando, pero ahora sigo la trama como una maruja más. Es más costumbre que el hecho de que la serie sea interesante.

Castle: Serie de entretenimiento en que un escritor de crímenes se involucra con la policía y les ayuda a resolver misterios. Es muy light, pero me resulta entretenida.

Gossip Girl: La “chica cotilla” tiene ese no se qué que engancha. La ropa que les visten es estupenda y el hecho de que sea una serie de instituto/universitaria a mi me convence (¿nunca os había dicho que me encantan las películas de animadoras?).

Greek: La primera temporada de esta serie me encantó, ya que narraban desde dentro el sistema griego en las universidades norteamericanas. Ahora mismo (temporada 3) estoy planteándome dejar de verla, porque se ha vuelto monótona y aburrida.

Héroes: Esta es una de las primeras series que JFK y yo vimos juntos (a él no había manera de sentarlo a ver una serie), y mantenemos la tradición de seguir viendo religiosamente cada capítulo juntos, aunque al final de la tercera quedamos un tanto desencantados, seguimos manteniendo la esperanza en esta cuarta temporada.

How I met your mother: A pesar de que la sigo viendo, creo que esta serie (que prometía ser el nuevo referente para los fans de Friends) ya no tiene el empuje que tuvo en sus anteriores temporadas. ¿Alguna vez va a encontrar a la madre de sus hijos?

Mad men: El estilismo y la ambientación de esta serie es simplemente impecable. Sólo por eso ya merece la pena verla, pero además es una serie inteligente, con unos personajes muy bien perfilados y que evolucionan al ritmo de las temporadas. Una verdadera perlita. A JFK no llegó a gustarle y se bajó del carro en la temporada 1.

The Vampire diaries: Esta serie es uno de los estrenos de esta temporada y viene avalada por la fiebre vampírica que se sufre hoy en día. La verdad es que creo que se dará un buen golpe, ya que ni la trama ni las actuaciones me parecen relevantes. La tengo en stand by, por si algún día me da por recuperarla y ver todos los capítulos que me faltan de golpe.

90210: Soy cotilla, y la reconstrucción de “Sensación de vivir” es un ambiente en el que me muevo como pez en el agua. Serie cotilla y banal sin la que podría vivir pero… ¡nadie me obliga a hacerlo! :P

Continuará…

Ilustración de Vichi.

Por Oxford Street: del Primark a Selfridges

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Llevo tan sólo cinco días aquí y ya puedo decir que Oxford Street es todo lo que una mujer necesita para ser feliz el 80% del tiempo. ¡Hay de todo!

Hoy después de comer (nos fuimos a Chinatown, primera y última vez) JFK y yo decidimos pasarnos por el Waterstones de Piccadilly a ver si era tan maravillosa esa librería como la pintaban. Mi conclusión es que, efectivamente, es una librería maravillosa, y que en el mundo angolsajón se preocupan muchísimo más por el diseño de las carátulas, haciéndolas más atractivas a la vista. ¡Quería comprarme todos los libros!

Después de eso la verdad es que estábamos cansados, y decidimos separarnos. Yo iba a entrar un momentito a ver una tienda y JFK se quería quedar haciendo fotos por ahí (podéis revisar su Flickr), y la idea era vernos de nuevo en casa al rato.

Sin embargo al salir de la tienda mi plan varió. Me cogí un autobús en dirección a Marble Arch y hala, a caminar por Oxford Street (dirección Regent St), donde se encuentra todo el mercado masivo de moda de Londres.

Me quedé fascinada con Primark. Dos plantas llenas de mujeres ávidas de una ganga, dispuestas a la pelea y, sobre todo, con mucha prisa por ser la primera en cogerlo todo. Por primera vez en mi vida me agobié un poquito, pero rápido me recompuse y decidí seguir la corriente. Acabé siendo la más comprarina de todas las compradoras, empujando y haciendo una cola kilométrica para pagar. Faltaría más.

Después me pasé por un momento por el Marks&Spencer (que huele a rancio, metafóricamente hablando) para comprar algo de comida para la cena y decidí entrar un momentito a Selfridges (digo un momentito porque me dolían ya mucho los pies, que llevo un tute que no paro)… ¡qué lugar más maravilloso! Eso es dedicación al negocio y lo demás son tonterías. Ya quisiera yo empresarios así en España.

Finalmente, como si ya me estuviese convirtiendo en londinense, me cogí el 73 que, casualmente, me dejó en la puerta de mi residencia (tras media horita de trayecto)… ¿será que esta ciudad me mima haciéndome sentir local para que yo la quiera más?

Fotografía de JFK.

Vendiendo cosillas

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Estoy haciendo la clásica “limpieza de verano” que se hace en todas las casas. Cosas de las vacaciones, que si uno no viaja acaba por ocupar su tiempo en tan intelectuales faenas.

He decidido que voy a empezar a vender cosillas que ya no uso o que nunca he usado. Y, para muestra, un botón: estos zapatos estilo Oxford con tacón, que nunca han sido sacados del armario.

Tallan oficialmente un nº 41, pero yo diría que son un 40 porque yo nunca me atreví a salir a la calle con ellos al ver que me apretaban un poquito (de ahí lo nuevo de los zapatos).

He puesto un anuncio en eBay anuncios (que es gratis), pero creo que también lo pondré en más sitios. El precio de los zapatos son 10 euros (más los gastos de envío si alguien los compra fuera de Madrid ciudad). ¿Alguien se anima a llevarse a estos bonitos zapatitos?

Ahhh… y quien se los lleve… ¡que no los abandone en verano, ellos nunca lo harían! (como yo estoy haciendo, por otra parte, soy la mala de la historia).

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Aciertos, errores y lecciones silenciosas

Hay días que no parecen días, parecen una putadita del destino. Lo ideal para recordarte que es necesario seguir luchando, que la vida no es una carrera en la que tú vas cuesta abajo y los demás cuesta arriba.

No puedo negar que hoy me decepcioné. Tuve una discusión absurda (y totalmente innecesaria) con una de mis compañeras de proyecto final. Las típicas putaditas que hay que ir solventando, por ambas partes. Así que me vi disculpándome medio con razón y medio sin ella. Lo mismo hizo mi compañera. Fin del conflicto.

Las otras dos compañeras miraban hacia otro lado mientras la discusión se cernía ante sus orejas. No sé si es que no querían intervenir o no tenían nada que añadir, pero lo cierto es que su actitud de “esto no está pasando, hay un silencio sepulcral y yo aprovecho para mirar por la ventana” fue un poco chocante.

La vida está llena de aciertos, la vida está llena de errores. La vida está llena de lecciones silenciosas.

Fotografía de Gnato

Meme: de odios va la cosa

Hace ya un tiempo Mafalex me mandó este meme, que he guardado por falta de tiempo e inspiración a la hora de escribirlo. Se trata de hablar sobre cosas que odio. Allá vamos.

+ Tener sueño o hambre durante el día. Me pone de un un humor terrible.

+ La gente que repite mucho una frase, una coletilla. ¡Me pone enferma!

+ Las fiestas que al final derivan en ver “vídeos del Youtube”.

+ Las personas que no saben hablar más que de sí mismos. ¡Que el mundo es mucho más grande!

+ Los que alaban la incultura y critican a la gente que sabe o tiene ganas de saber. El conocimiento es poder, y vuestra burla es una triste ironía de la vida.

+ La menestra de verduras, el refresco rojo, los mazapanes y el vino dulce. Con todas mis fuerzas.

+ El mal olor corporal. Soy muy sensible y no dudo en decirlo. ¡Que se duchen y se pongan desodorante YA!

+ Que Jaime se haga el remolón para evitar colaborar en casa. De hecho me molesta más que… ¡todo hay que decírselo!

+ Los antiinmigrantes, los que creen que España es lo mejor, los que no han viajado lo suficiente y siguen con la venda en los ojos.

+ Paulo Coelho (y todos sus libros).

+ La gente de 20 años que considera que ir de Armani y de Chanel (salvando el bolso 2.55) es guay. ¡Vais como unas viejas!

+ Los mosquitos y sus picores que hinchan y deforman la cara.

+ Los perfumes del tipo Chanel no 5, Poeme de Lancôme o Dune de Dior. ¡Atufan!

+ La gente que no respeta decisiones ni forma de vida ajenas.

+ La gente que no respeta decisiones ni forma de vida ajenas pero, en lugar de decirlo a la cara, lo va contando por todas partes dejándote ignorante de sus críticas.

+ Los puñales: por delante y por detrás.

Pues sí que odio cosas, sí… ¿Y vosotros?, ¿Qué odiáis?

[Post programado el lunes, ya que ahora estoy disfrutando del descanso que me ofrece mi familia y mi casa en Galicia]

Imagen de Protogeny

Yo soy la pupas…

Está claro… el 2009 está llegando lleno de sorpresas pupísticas para mí: que si me desmayo en clase, que si me pillo un dedo con el ascensor, que si me caigo de culo por las escaleras, que si tengo una gastrointeritis…

¿Algo más podría pasarme? Pues sí, siempre pueden pasar cosas nuevas y totalmente antiestéticas, como por ejemplo que te pique una horda de mosquitos en el ojo y seas incapaz de abrirlo. El izquierdo, por cierto.

Yo, que soy un poco alérgica al insecto en cuestión, he recibido tres picaduras en el párpado fijo del ojo izquierdo, por lo que no puedo ni abrirlo y lo tengo hinchado desde la ceja hasta la ojera. Rojo e hinchado. Todo un poema (de Edgar Allan Poe).

Ya hace más de 24 horas que estoy a base de antialérgicos, ibuprofeno y crema para la hinchazón… pero eso no quiere bajar ni a la de tres. Por suerte todavía no me he visto obligada a salir de casa y asustar a la humanidad con mi figura de hombre-elefante.

Mañana espero estar un poco mejor, ya que viajo a Galicia y no me gustaría presentarme, cual famosa, a las 8 de la mañana en el aeropuerto y con gafas de sol… veremos a ver.

¡Y que se acabe esta racha ya, por favor!

Ilustración de Wasnotme

Breves momentos de felicidad

La felicidad no es cara. Y es tan maravillosa y satisfactoria que lo mejor es tenerla en breves retazos, para valorarla más aún.

Este fin de semana aproveché la visita de mi madre para enviarle a los abuelos de Galicia una caja de bombones. Un pequeño cariñito para que se acuerden de que tienen una nieta (bueno, dos, que han adoptado a JFK como nueva mascota familiar) que los quiere un montón.

Hoy hablé con ellos. Una conversación emotiva en la que quedó patente lo mucho que los quiero y lo mucho que me quieren. Me hace feliz, también, saber que están muy orgullosos de mí como persona íntegra y capaz de defenderse por sí misma en el mundo. Soy la niña de la casa y, al mismo tiempo, tengo estatus de adulto. ¡Estoy feliz!

Imagen de LaraFairie

La semana más rápida

Esta semana se me pasa volando. Estoy inmersa en una espiral informática. Me paso el día frente al ordenador y aún así cuando me voy a acostar, además de estar cansadísima, siento que no he avanzado nada.

El lunes nos anunciaron que teníamos que presentar hoy un proyecto, un plan de comunicación sin presupuesto (o sea, sin dinero para gastar) para un showroom de reciente creación. Hace escasos minutos que acabé de montar la presentación, en la que llevo trabajando desde el mismo lunes a las 23.00h. ¡Un récord!

Además, no he tenido todo el tiempo. El martes por la mañana (a las 08.30, para ser más exactos) tenía cita con los de Empleo del Ayuntamiento para que me explicaran ciertos detalles sobre sus funciones.

Ayer mismo tampoco pude dedicarle el tiempo necesario al trabajo. Quedé con una compañera de clase antes de clase para avanzar en un plan de marketing que estamos haciendo y hay que entregar a final de mes.

Así que sí, se me pasa rápido la semana. Entre esto y aquello, y aquello de más allá que llega a última hora, no hay quien descanse ni un minuto.

Teclea, teclea…

Fotografía de Katarinka