Un mundo sin genios…

El otro día la directora del Máster nos comentó que tendríamos un taller de redacción porque, en los últimos tiempos, los profesores se habían quejado de que los alumnos de máster no sabían escribir. Ella, tan pancha, lo achacó a la “generación Internet” y “generación SMS”. ¿Es eso verdad?
Obviamente, ese agravio tan directo a mi generación (año arriba, año abajo), me puso a recapacitar sobre el asunto. ¿Somos tan digitales que nos comemos partes de palabras, repetimos otras constantemente y no entendemos un escrito técnico? Yo creo que no, al revés, somos la generación que mejor entiende todo eso porque somos la generación a la que la educación ha llegado de una forma más uniforme.
Quizá es cierto que no hay una élite cultural (no hay un gran escritor, un gran pintor, un gran compositor…) como en otros siglos. Yo entiendo eso porque hay mucha más gente con capacidad para escribir, pintar o componer y el hecho de “brillar” en alguna de esas artes se torna no ya difícil, sino imposible, porque cada crítico (las personas especializadas en esas materias) tiene millones de motivos para alabar o menospreciar el trabajo ajeno, y no siempre son motivaciones transparentes.
¿Somos entonces una generación incompetente o hay tanta competencia que el hecho de ser “normal” hace parecer menos de lo que realmente es?, ¿Se exige más a todo el mundo hoy en día?, ¿Hay menos interés por la cultura?, ¿Cuando volveremos a tener un genio?
(Por cierto, no me sentí identificada con lo de generación SMS).
Ilustración de Lisa Kettell










